Al contrastar el Costeo Basado en Actividades (ABC) con los sistemas tradicionales, la literatura destaca que su principal ventaja es la exactitud en la asignación de costos indirectos. Según Horngren, Datar y Rajan (2012), el ABC mitiga la distorsión de costos al utilizar múltiples inductores (drivers) basados en actividades reales en lugar de meras asignaciones volumétricas. Esto permite una visión estratégica superior, facilitando la identificación de actividades que no agregan valor y mejorando decisiones clave como la fijación de precios y la mezcla de productos.
Sin embargo, las desventajas son sustanciales en términos de recursos. La implementación del ABC es costosa y compleja; requiere una recolección de datos exhaustiva y un mantenimiento constante que muchas empresas no pueden sostener a largo plazo (Garrison, Noreen y Brewer, 2007). Existe además el riesgo de que la subjetividad en la elección de los drivers comprometa la objetividad del sistema si no se gestiona adecuadamente.
En conclusión, el ABC es ideal para entornos de alta diversidad operativa, pero como señalan los autores, se debe evaluar si el beneficio de una mayor precisión supera el "costo del sistema de costos".
Saludos.
Referencias Bibliográficas
Garrison, R. H., Noreen, E. W., & Brewer, P. C. (2007). Contabilidad administrativa (11a ed.). México D.F.: McGraw-Hill Interamericana.
Horngren, C. T., Datar, S. M., & Rajan, M. V. (2012). Contabilidad de costos: Un enfoque gerencial (14a ed.). Naucalpan de Juárez: Pearson Educación.