El costeo ABC permite asignar los costos indirectos con mayor precisión al identificar las actividades que consumen recursos, lo que mejora el análisis de rentabilidad y la eficiencia operativa. Además, facilita decisiones estratégicas al mostrar procesos que agregan o no valor. Sin embargo, su aplicación puede resultar costosa y compleja, debido a la cantidad de información requerida y la necesidad de actualizar continuamente las actividades. También demanda capacitación y sistemas adecuados para su correcta implementación. Según Hernández y Méndez (2014), un sistema es útil solo si su costo no supera los beneficios obtenidos.
Referencia Bibliográfica:
Hernández-Sampieri, R., & Méndez, P. (2014). Metodología de la investigación. McGraw-Hill.