- En el caso de ser diagnosticado con un cáncer en este momento de su vida, ¿Qué tareas se verían interrumpidas?
De antemano, debo mencionar que la tarea me impacto de manera positiva, ya que no me había planteado estar desde ese rol, el del paciente; por lo cual considero que esta tarea nos ayuda a mejorar mucho nuestra empatía.
Respondiendo a la pregunta, y iniciando por como seria el proceso desde un comienzo, la recepción de la noticia la tomaría quizá con una calma inicial, apegándome a mi fuerte creencia espiritual, pero pasado unas semanas, sé que empezaría a sentir ansiedad o angustia, mientras mi fe se debilitaría al contemplar el hecho, aparecerían pensamientos intrusivos, los cuales contraatacaría con pensamientos alternativos y la búsqueda de un apoyo familiar.
Ante la familia, quisiera tener su apoyo y a la vez, desearía que no se preocupen por mí, por lo cual en un inicio optaría por no contar lo sucedido, pero posteriormente lo haría considerando que el silencio lastimaría más que la verdad.
En esta etapa intentaría no interrumpir mis actividades.
Posteriormente en una etapa de tratamiento, debería renunciar a uno de mis trabajos, ya que no consideraría adecuado laborar 11 horas diarias como lo hago actualmente. También consideraría, la necesidad de recuperar mi estabilidad emocional para poder atender a pacientes, por este motivo, dejaría mi labor en la clínica de adicciones y mantendría mi trabajo en administración de locales de comida; por el hecho de que para combatir la depresión es recomendable realizar actividad física, y en esta labor realizar compras diarias despeja mi mente.
Aunque la pregunta puntual, es que actividad dejaría, debo recalcar que aumentaría mis actividades vinculadas al arte en especial la música, ya que la he empleado antes en determinadas crisis vitales como una catarsis sana.
Si el cáncer
avanzara a metástasis, posiblemente dejaría todo en lo laboral, y me dedicaría al
arte, a compartir con la familia y buscar esa conexión con lo espiritual.