Utilidad de cada uno de los modelos sobre la validez del cálculo del rendimiento del accionista

Utilidad de cada uno de los modelos sobre la validez del cálculo del rendimiento del accionista

de VANESSA EDITH LUJE PALACIOS -
Número de respuestas: 1

Estimados en respuesta al cuestionamiento planteado considero que la utilidad y validez de los modelos para calcular el rendimiento exigido por el accionista (Ke) dependen principalmente del contexto de la empresa y del objetivo del análisis, ya que ninguno es universalmente aplicable.

El CAPM sigue siendo el modelo de referencia porque permite relacionar el rendimiento esperado con el riesgo sistemático a través del beta. Su mayor aporte es conceptual, al dejar claro que solo el riesgo no diversificable debe ser remunerado; sin embargo, su validez práctica puede verse afectada por sus supuestos teóricos y por la dificultad de estimar correctamente sus variables, especialmente en mercados no totalmente eficientes.

El Modelo de Dividendos Descontados resulta muy útil para empresas maduras y estables, ya que vincula el Ke directamente con los flujos que recibe el accionista. No obstante, su validez se reduce cuando los dividendos son irregulares o difíciles de proyectar, lo que limita su aplicación a ciertos tipos de empresas.

La inversa del PER destaca por su simplicidad y rapidez, lo que la hace atractiva para estimaciones preliminares en empresas que cotizan en bolsa. Sin embargo, al no considerar explícitamente el riesgo ni el crecimiento, su validez es limitada y debe usarse solo como complemento de otros modelos.

Finalmente, el APT ofrece una visión más amplia al incorporar múltiples factores macroeconómicos, lo que lo convierte en una alternativa interesante al CAPM para análisis más profundos. Su principal desventaja es la complejidad técnica y la alta demanda de información, lo que dificulta su uso frecuente.

En conclusión, estimo que el cálculo del rendimiento del accionista es más válido cuando se apoya en varios modelos de forma complementaria, ajustando su aplicación a la realidad de la empresa, en lugar de depender de un solo enfoque.

Referencias:

Brealey, R. A., Myers, S. C., & Allen, F. (2020). Principles of corporate finance (13th ed.). McGraw-Hill Education.

Damodaran, A. (2012). Investment valuation: Tools and techniques for determining the value of any asset (3rd ed.). John Wiley & Sons.

Gordon, M. J. (1962). The investment, financing, and valuation of the corporation. Review of Economics and Statistics, 44(1), 37–51. https://doi.org/10.2307/1926621



En respuesta a VANESSA EDITH LUJE PALACIOS

Re: Utilidad de cada uno de los modelos sobre la validez del cálculo del rendimiento del accionista

de DARíO FERNANDO NICOLALDE CUADRADO -
Estimada Vanessa,

Lo expuesto por la compañera, ofrece un análisis claro y bien estructurado sobre la utilidad de los modelos para estimar el rendimiento exigido por el accionista (Ke), destacando acertadamente que su validez depende del contexto de la empresa y del objetivo del análisis. Este planteamiento inicial constituye una fortaleza, ya que reconoce la diversidad de realidades empresariales y evita una aplicación mecánica de los modelos financieros.

Sólo me queda argumentar que el modelo de valoración de activos de capital (CAPM) es una herramienta financiera utilizada para estimar el rendimiento exigido por los inversionistas sobre un activo, especialmente las acciones. Su objetivo principal es relacionar el rendimiento esperado de un activo con el nivel de riesgo que este asume. El CAPM parte de la premisa de que solo el riesgo sistemático, es decir, aquel que no puede eliminarse mediante diversificación, debe ser remunerado. Este riesgo se mide a través del coeficiente beta (β), que refleja la sensibilidad del rendimiento del activo frente a los movimientos del mercado.

El modelo asume mercados eficientes, inversionistas racionales y ausencia de fricciones como impuestos o costos de transacción. Aunque estas condiciones rara vez se cumplen plenamente en la práctica, el CAPM sigue siendo ampliamente utilizado como referencia en finanzas corporativas para estimar el costo del capital accionario y evaluar decisiones de inversión.