¿Reflexione sobre la utilidad de cada uno de los modelos, de esta sesión y de la anterior, sobre la validez del cálculo del rendimiento del accionista?

¿Reflexione sobre la utilidad de cada uno de los modelos, de esta sesión y de la anterior, sobre la validez del cálculo del rendimiento del accionista?

de VICTOR ADRIAN ACOSTA NACHIMBA -
Número de respuestas: 1

La utilidad de los modelos para estimar el rendimiento requerido por el accionista (Ke) no debe evaluarse únicamente por su elegancia teórica, sino por su capacidad real de adaptarse a distintos contextos empresariales y de mercado. En este sentido, aunque el CAPM sigue siendo el modelo más utilizado, su validez práctica es cada vez más cuestionada cuando se aplica fuera de entornos ideales.

El CAPM ofrece una relación clara entre rendimiento esperado y riesgo sistemático, lo que lo hace atractivo por su simplicidad. Sin embargo, su dependencia de supuestos estrictos —mercados eficientes, información perfecta y una única fuente de riesgo— limita su aplicabilidad, especialmente en mercados emergentes o en empresas no cotizadas, donde la estimación de la beta resulta altamente subjetiva (Fama & French, 2004). En estos casos, el uso del CAPM puede generar una falsa sensación de precisión en el cálculo del Ke.

Los modelos alternativos analizados en el módulo 6 aportan una visión más crítica y flexible. El modelo de dividendos descontados es conceptualmente sólido al basarse en flujos reales, pero su utilidad se reduce cuando las políticas de dividendos son inestables o inexistentes. El inverso del PER, aunque simplista, resulta valioso como referencia de mercado para contrastar estimaciones más complejas. Por su parte, el modelo APT reconoce explícitamente que el riesgo no es unidimensional, incorporando múltiples factores económicos, lo que lo hace más realista, aunque también más difícil de implementar de manera consistente (Chen et al., 1986).

Un enfoque crítico sugiere que la validez del Ke mejora cuando se combinan distintos métodos, utilizando cada uno según la información disponible y el contexto del mercado, en lugar de buscar un valor “exacto” que, en la práctica, no existe (Damodaran, 2012).


Referencias:

  • Chen, N. F., Roll, R., & Ross, S. A. (1986). Economic forces and the stock market. Journal of Business, 59(3), 383–403.

  • Damodaran, A. (2012). Investment Valuation: Tools and Techniques for Determining the Value of Any Asset (3rd ed.). Wiley.

  • Fama, E. F., & French, K. R. (2004). The Capital Asset Pricing Model: Theory and evidence. Journal of Economic Perspectives, 18(3), 25–46.


En respuesta a VICTOR ADRIAN ACOSTA NACHIMBA

Re: ¿Reflexione sobre la utilidad de cada uno de los modelos, de esta sesión y de la anterior, sobre la validez del cálculo del rendimiento del accionista?

de CARLOS ALBERTO JIMENEZ SOSA -
Estimado Victor, concuerdo con el análisis planteado respecto a que la elegancia teórica del CAPM no garantiza su eficacia en la práctica, especialmente en mercados emergentes o ilíquidos donde los supuestos de eficiencia se rompen. Es particularmente relevante el énfasis que se hace en la "falsa sensación de precisión" que menciona Fama & French (2004); a menudo, los analistas confunden la exactitud matemática del modelo con la veracidad financiera del resultado.
Asimismo, concuerdo con la conclusión basada en Damodaran (2012) sobre la necesidad de combinar métodos. En la gestión financiera moderna, el cálculo del costo del patrimonio debe entenderse más como un rango de razonabilidad construido a partir de la triangulación de distintos modelos (como el CAPM ajustado y el inverso del PER), en lugar de una cifra única e inmutable.