¿Reflexione sobre la utilidad de cada uno de los modelos, de esta sesión y de la anterior, sobre la validez del cálculo del rendimiento del accionista?

¿Reflexione sobre la utilidad de cada uno de los modelos, de esta sesión y de la anterior, sobre la validez del cálculo del rendimiento del accionista?

de JIMMY PAúL ALLAUCA CAMPAñA -
Número de respuestas: 1

El Modelo de Valoración de Activos Financieros (CAPM) es una técnica de valoración de activos financieros empleada para estimar el retorno generado por las inversiones, este modelo de valoración de activos financieros es muy útil para fines de inversión al representar una de las mejores alternativas para el cálculo de la tasa de retorno exigida por los inversionistas (Ross, Westerfield, 2012).

Por tratarse de una metodología suficientemente exacta para numerosas aplicaciones, el modelo CAPM cuenta con gran aceptación en la estimación de costos de capital y puede ser considerado una evolución de la teoría de finanzas.

El CAPM es un método muy difundido, que puede ser aplicado en diversas situaciones, como la evaluación del impacto del riesgo generado en las acciones de la empresa por un nuevo proyecto; la definición del precio de activos que aún no fueron negociados en el mercado; o la verificación de la razonabilidad del retorno de ciertos activos.

El método CAPM se encuentra fundamentado en el hecho de que los inversionistas, ciertamente, optan por aquellas inversiones que implican el mayor retorno esperado para determinado nivel de riesgo (nivel de volatilidad del retorno).

Este modelo permite la verificación de aquellas inversiones que ofrecen mayor retorno esperado para cada nivel de riesgo; estos elementos juntos representan la frontera de riesgo-retorno eficiente de las alternativas de inversión. Además, se debe considerar que hay una opción de inversión teóricamente libre de riesgo, que involucra una alternativa sin riesgo de default.

Se entiende que el inversionista escoge un portafolio de inversiones con base en dos aspectos esenciales: la tasa de retorno esperada y la volatilidad, que se mide por la varianza de la tasa de retorno.

Adicionalmente como fuente de determinación es muy recurrente la utilización del Modelo de Dividendos Descontados, esta técnica de valoración de acciones, estima el valor intrínseco de una empresa calculando el valor presente de todos sus dividendos futuros esperados, descontándolos a una tasa que refleja el riesgo, como la rentabilidad requerida por el inversor. Su idea central es que una acción vale la suma de sus flujos de efectivo futuros (dividendos) traídos al hoy, ayudando a determinar si una acción está infravalorada

En si, es un método financiero para valorar un activo basado en el valor presente del flujo de ingresos netos esperados cuando existe una tasa de crecimiento constante a perpetuidad. Es mayormente utilizado para valorar acciones corporativas sobre la base del flujo esperado de dividendos.

 

Ross, Westerfield  (2012), Fundamentos de las Finanzas Corporativas, novena edición, McGraw-Hill.

En respuesta a JIMMY PAúL ALLAUCA CAMPAñA

Re: ¿Reflexione sobre la utilidad de cada uno de los modelos, de esta sesión y de la anterior, sobre la validez del cálculo del rendimiento del accionista?

de CARLOS ALBERTO JIMENEZ SOSA -
Estimado Jimmy, concuerdo en definir el CAPM como una herramienta estándar para la valoración de activos y la definición de la frontera eficiente. Se coincide con la referencia a Ross y Westerfield (2012) respecto a su utilidad operativa; sin embargo, es crucial matizar que su "exactitud" es a menudo más teórica que práctica. Al depender de datos históricos para calcular la volatilidad y la Beta, el CAPM mira hacia el pasado, lo que puede generar distorsiones significativas cuando se intenta proyectar el retorno exigido en entornos de alta incertidumbre o cambios estructurales en el mercado.
Por otro lado, su aplicabilidad se ve severamente limitada en empresas de alto crecimiento (como el sector tecnológico) que reinvierten sus utilidades en lugar de repartirlas. En consecuencia, se sugiere que la validez del cálculo del rendimiento no recae en un solo modelo, sino en la capacidad del analista.