El Análisis Financiero se ha convertido en una herramienta fundamental que nos permite evaluar la situación económico-financiera de la empresa, y a su vez, esto permita a la alta gerencia tomar decisiones a tiempo con una base. Sus principales aplicaciones está en realizar una evaluación a tiempo actual de la empresa mediante indicadores de liquidez, solvencia, rentabilidad, entre otros., la toma de decisiones empresariales sobre presupuestos, nuevas inversiones, además de ser un indicador de riesgos para poder identificarlos, prevenirlos o corregirlos. Es muy útil también, cuando se la evalúa con mismos indicadores con empresas del mismo sector, para poder enfocar si la empresa está yendo por un rumbo bueno a nivel de sector.
Dentro de las limitaciones sobre su uso, se da al no contemplar factores internos de la empresa, ya que solo considera factores cuantitativos de los estados financieros, sin considerar el clima organizacional, calidad del entorno, a su vez, al intentar comparar con otras empresas puede darse un limitante en comparación por distintas estimaciones contables, políticas que pueda manejar entre empresas. Como señalan Ross, Westerfield y Jaffe (2018), “el análisis financiero es una herramienta poderosa para comprender la situación de una empresa, pero sus resultados deben interpretarse con cautela y complementarse con información adicional”, es por esto que se tiene que tener en cuenta sobre beneficios y limitaciones y no guiarnos únicamente sobre estos indicadores, sino mas bien, utilizar información cualitativa de gestión, estratégica que permita alinear más hacia los objetivos de la empresa.
Referencia
Ross, S. A., Westerfield, R. W. y Jaffe, J. F. (2018). Finanzas corporativas. McGraw-Hill Educación.