El análisis financiero tiene aplicaciones fundamentales en la gestión de una organización, centradas principalmente en la evaluación del desempeño pasado y la planificación del futuro. De acuerdo con las fuentes, sus principales aplicaciones son las siguientes:
- Monitoreo del desempeño económico: permite conocer si la evolución de la empresa se encuentra dentro de los niveles esperados y normales.
- Base para la planeación y presupuestación: El análisis se efectúa sobre cifras históricas para servir de fundamento en la planeación financiera, lo que incluye la elaboración de presupuestos y planes de utilidades.
- Control de gestión y rendición de cuentas: Mediante sistemas de control diagnóstico, la gerencia mide el desempeño de los subordinados y los hace responsables de sus acciones frente a métricas específicas.
- Desarrollo de estrategias de precios: El análisis del apalancamiento operativo y financiero ayuda a entender cómo los cambios en las ventas afectan las utilidades, lo cual es vital para diseñar estrategias de precios competitivas y evaluar alternativas basadas en la reacción del mercado.
El análisis financiero presenta las siguientes limitaciones:
- Proporciona seguridad razonable, no absoluta: Un proceso de control interno bien diseñado puede ayudar a una entidad a alcanzar sus objetivos, pero no puede asegurar el éxito por sí mismo. Solo ofrece una seguridad razonable de que la organización está en el camino correcto.
- Dependencia de la factibilidad de la estrategia: El logro de la misión depende, en última instancia, de qué tan sólida sea la estrategia y de su ejecución, no solo del análisis o control financiero aplicado.
- Enfoque en datos históricos: El análisis financiero se basa primordialmente en cifras de períodos anteriores, lo cual puede no siempre predecir con exactitud el comportamiento futuro ante cambios drásticos del entorno.
- Riesgos financieros inherentes: El uso de herramientas como el apalancamiento financiero añade riesgo, ya que las obligaciones fijas deben pagarse incluso si el negocio no está rindiendo bien.
- Necesidad de actualización constante: Si no se monitorean y desafían continuamente los supuestos de comportamiento humano y las métricas utilizadas, el proceso de control puede volverse disfuncional frente a nuevas oportunidades o riesgos estratégicos.
Referencias:
Hawkins, D. F. (2005). Introduction to the Management Control Process (Ed. revisada, No. 9-105-044). Harvard Business School Publishing
Estupiñán Gaitán, R. (2020). Análisis Financiero y de Gestión. Ediciones de la U