Nutrición enteral vs parenteral en el niño hospitalizado

Nutrición enteral vs parenteral en el niño hospitalizado

de TANNYA ROSALIA ESQUIVEL VALENCIA -
Número de respuestas: 3


En pediatría hospitalaria, la nutrición parenteral (NP) ya no debe verse solo como “último recurso” ni como “siempre precoz”: su rol es estratificado por contexto clínico y riesgo nutricional. El principio general sigue siendo priorizar la vía enteral cuando el tubo digestivo es funcional, por su asociación con menor infección y mejor integridad intestinal. Sin embargo, la NP sí es una intervención precoz indicada cuando la nutrición enteral (NE) está contraindicada o será claramente insuficiente por un periodo relevante, especialmente en: fallo/insuficiencia intestinal, obstrucción, íleo prolongado, fístulas de alto gasto, enterocolitis necrotizante (según fase), síndrome de intestino corto, malabsorción severa, y ciertos escenarios posquirúrgicos complejos. En estos casos, iniciar NP oportunamente evita déficit acumulado, pérdida de masa magra y peor evolución, particularmente en lactantes y niños con reservas limitadas.

 

En cambio, en pacientes críticamente enfermos (p. ej., sepsis/shock), la evidencia reciente ha movido el péndulo hacia evitar NP “temprana” rutinaria. Las Guías Surviving Sepsis Campaign (pediatría, 2020) sugieren preferir NE y que la NP puede omitirse durante los primeros 7 días de ingreso a UCI en niños con shock séptico u disfunción orgánica asociada, enfatizando un enfoque prudente mientras se intenta progresión enteral.

 

En síntesis: NP como rescate cuando el intestino puede usarse (apoyando NE temprana y progresiva), pero NP como intervención precoz cuando el intestino no es utilizable o la NE será insuficiente, alineado con guías europeas de NP pediátrica que la indican cuando la NE adecuada está impedida por inmadurez o disfunción gastrointestinal

Surviving Sepsis Campaign – Pediatría (2020) (guía internacional clave para justificar NO usar NP temprana rutinaria en UCI/sepsis)

 

Vancouver:

Weiss SL, Peters MJ, Alhazzani W, Agus MSD, Flori HR, Inwald DP, et al. Surviving Sepsis Campaign International Guidelines for the Management of Septic Shock and Sepsis-associated Organ Dysfunction in Children. Intensive Care Med. 2020;46(Suppl 1):10–67.


En respuesta a TANNYA ROSALIA ESQUIVEL VALENCIA

Re: Nutrición enteral vs parenteral en el niño hospitalizado

de EVELINA JACQUELIN VINCES GRACIA -
Hola Tannya, me parece que has dado en el clavo con la palabra "estratificación". El gran error en el que a veces caemos en la práctica clínica es buscar una receta única, cuando la pediatría nos exige una sintonía fina según la fisiopatología del paciente.
Para aportar a tu excelente resumen, me gustaría proponer una reflexión final sobre el concepto de "Hambre Oculta" en el paciente hospitalizado. Si bien las guías Surviving Sepsis 2020 nos dan el respaldo legal y científico para ser conservadores en el shock séptico, no debemos olvidar la humanización del cuidado nutricional: un niño que no recibe nutrientes no solo pierde peso, pierde la capacidad de interactuar con su entorno, de jugar y de recuperarse neurológicamente de forma óptima.
La NP no es el "enemigo", es un aliado que debe usarse con precisión quirúrgica.
El dilema del "Día 7": Aunque la recomendación en sepsis sea esperar, como clínicos debemos realizar una revaloración diaria. Si el paciente sale del shock al día 3 y persiste un íleo paralítico, ¿es humano esperar hasta el día 7 para alimentar a un lactante con reservas mínimas? Probablemente no. La individualización es la máxima expresión de una medicina humanizada.
Nutrición Parenteral Complementaria (NPC): A menudo olvidada. No es "todo o nada". La NPC precoz cuando la vía enteral solo cubre el 30-40% de los requerimientos puede ser el factor determinante para evitar la atrofia muscular respiratoria y facilitar el destete del ventilador.
La nutrición parenteral ha pasado de ser una "terapia de rescate" a ser una terapia de soporte metabólico dinámico. En el paciente quirúrgico o malabsortivo es el pilar preventivo; en el paciente séptico, es una herramienta que espera su turno con paciencia científica.

Bibliografía
1. Weiss SL, et al. Surviving Sepsis Campaign International Guidelines for the Management of Septic Shock and Sepsis-Associated Organ Dysfunction in Children. Pediatr Crit Care Med. 2020; 21(2):e52-e106.
2. Van Puffelen E, et al. Effect of early parenteral nutrition during paediatric critical illness on DNA methylation as a potential mediator of impaired neurocognitive development. Lancet Diabetes Endocrinol. 2018.
En respuesta a TANNYA ROSALIA ESQUIVEL VALENCIA

Re: Nutrición enteral vs parenteral en el niño hospitalizado

de JAZMIN KARINA FARINANGO BALSECA -
La nutrición parenteral podría omitirse también según el estado nutricional del paciente pediátrico y si es que son niños grandes o adolescentes, pues muchas veces el paciente recién nacido no podría estar sin soporte nutricional ni un día por lo cual se puede llegar a optar por nutrición parenteral en caso de que la NE no pueda ser administrada.
En respuesta a TANNYA ROSALIA ESQUIVEL VALENCIA

Re: Nutrición enteral vs parenteral en el niño hospitalizado

de EDGAR SEBASTIáN GUZMáN GONZALEZ -
Además, estudios sobre nutrición óptima en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales documentan que un aporte adecuado de macronutrientes desde fases tempranas puede influir positivamente en índices de desarrollo neurológico a largo plazo en prematuros una justificación para considerar NP precoz en este subgrupo de alto riesgo.
Evidencia de ensayos clínicos aleatorizados ha mostrado que retrasar la NP por hasta una semana (esperando tolerancia enteral puede resultar en menos infecciones, estancias más cortas y mejores resultados clínicos comparado con inicio inmediato en los primeros días de ingreso. Este hallazgo sostiene la recomendación de priorizar alimentación enteral precoz y reservar NP a aquellos que realmente la necesitan o no toleran la vía enteral de manera segura.

Referencias
Mehta NM, Skillman HE, Irving SY, Coss-Bu JA, Vermilyea S, Farrington EA, et al. Guidelines for the provision and assessment of nutrition support therapy in the pediatric critically ill patient. JPEN J Parenter Enteral Nutr. 2017;41(5):706–742. doi:10.1177/0148607117711387
Tesser A, Bacci S, Cavicchioli P, Ghirardi B. Optimizing early nutritional strategies in neonatal intensive care units: Implications for growth and neurodevelopment. Nutrients. 2025;17(2):232. doi:10.3390/nu17020232