En la comunicación digital, los tableros de control y la optimización de indicadores ofrecen precisión y eficiencia. Sin embargo, cuando la gestión se centra exclusivamente en cifras, puede surgir una tensión con la necesidad de mostrar una marca más humana y transparente, especialmente en escenarios de crisis donde la interacción con la audiencia exige empatía y autenticidad.
En ese sentido, mi pregunta es: ¿cómo puede la dependencia de dashboards y la búsqueda constante de métricas de rendimiento, como el ROI y CTR, limitar la capacidad de una marca para desplegar un storytelling vulnerable y genuino en la gestión de crisis dentro de un entorno digital bidireccional?