En el ámbito de la oncología si considero que el profesional de la salud debe implicarse con el paciente, pero con límites claros y mucha empatía. La evidencia en psicooncología muestra que la empatía favorece la alianza terapéutica, mejora la adherencia al tratamiento y disminuye el sufrimiento emocional del paciente.
Cruzado Rodríguez (2013) sostiene que el acompañamiento psicológico eficaz requiere una empatía profesional, entendida como la capacidad de comprender y validar el dolor del otro sin perder la propia estabilidad emocional. Por su parte, Frankl (1984) subraya que el sufrimiento puede ser acompañado y resignificado, pero no asumido como propio, ya que cada persona es responsable de encontrar su sentido.
En este sentido, el profesional de la salud simbólicamente debe situarse como la segunda mariposa: muy cerca para comprender el sufrimiento y dar contención, pero también con la distancia necesaria para preservar su bienestar emocional y sostener una práctica ética y humanizada.
Fuente Bibliográfica
- º Cruzado Rodríguez, J. A. (2013). Tratamiento psicológico en pacientes con cáncer. Madrid: Editorial Síntesis.
- º Frankl, V. E. (1984). El hombre en busca de sentido. Barcelona: Herder.