Hola compañera. Concuerdo contigo en que la implicación debe ser regulada y profesional para evitar la fatiga por compasión. Me gustaría complementar tu aporte mencionando que para que esa empatía no se convierta en burnout, es vital el diseño de un trabajo en equipo interdisciplinar:
Como señala Barbero (2015), el trabajo en equipo no es solo una suma de competencias individuales, sino una sinergia de competencias compartidas. En este sentido, la implicación no tiene por qué recaer únicamente en los hombros de un solo profesional. Cuando el psicooncólogo está realmente integrado en el servicio, participa en las sesiones clínicas y en la toma de decisiones, permitiendo que el impacto emocional del sufrimiento se gestione de forma colectiva. Esto funciona como un factor de protección institucional que ayuda a prevenir el burnout, permitiendo una intervención con el paciente sin perder nuestra propia salud mental.
Referencia:
- Barbero, J. (2015). Claves para el trabajo en equipo en psicooncología. Pp. 29–38. En Counselling y Psicoterapia En CáNcer. España: Elsevier.
Como señala Barbero (2015), el trabajo en equipo no es solo una suma de competencias individuales, sino una sinergia de competencias compartidas. En este sentido, la implicación no tiene por qué recaer únicamente en los hombros de un solo profesional. Cuando el psicooncólogo está realmente integrado en el servicio, participa en las sesiones clínicas y en la toma de decisiones, permitiendo que el impacto emocional del sufrimiento se gestione de forma colectiva. Esto funciona como un factor de protección institucional que ayuda a prevenir el burnout, permitiendo una intervención con el paciente sin perder nuestra propia salud mental.
Referencia:
- Barbero, J. (2015). Claves para el trabajo en equipo en psicooncología. Pp. 29–38. En Counselling y Psicoterapia En CáNcer. España: Elsevier.