¿Más nutrición siempre es mejor? Reflexión crítica sobre el soporte nutricional en el niño críticamente enfermo

¿Más nutrición siempre es mejor? Reflexión crítica sobre el soporte nutricional en el niño críticamente enfermo

de MARIA CRISTINA SILVA ARREGUI -
Número de respuestas: 2

En el niño críticamente enfermo, la nutrición es una parte clave del tratamiento, pero aportar más nutrientes no siempre significa una mejor evolución. Durante las fases iniciales de la enfermedad crítica (ebb y flow temprana), el organismo se encuentra en un estado hipercatabólico e inflamatorio, lo que limita su capacidad para utilizar grandes cantidades de energía. En este contexto, intentar cubrir de forma precoz el total de los requerimientos calóricos puede resultar perjudicial.


Actualmente se reconoce que el aporte de proteínas es más relevante que el exceso de calorías, ya que ayuda a preservar la masa muscular y a mejorar el balance nitrogenado. En cambio, la sobrealimentación calórica puede provocar hiperglucemia, aumento del trabajo respiratorio, alteraciones hepáticas e intolerancia gastrointestinal, sin aportar beneficios clínicos claros.


Un ejemplo frecuente en la práctica clínica es el de un niño con sepsis en UCI que recibe nutrición enteral completa desde etapas tempranas y desarrolla hiperglucemia y mala tolerancia digestiva. Al ajustar el aporte energético y priorizar la proteína, suele observarse una mejor tolerancia y estabilidad metabólica.

Por ello, el soporte nutricional debe adaptarse a la fase metabólica y a la condición clínica del paciente, evitando la sobrealimentación y entendiendo la nutrición como una intervención terapéutica que requiere precisión y ajuste continuo.

 

Referencia Bibliográfica

Mehta, N. M., et al. (2017). Guidelines for the provision and assessment of nutrition support therapy in the pediatric critically ill patient. Journal of Parenteral and Enteral Nutrition, 41(5), 706–742. https://doi.org/10.1177/0148607117711387

 


En respuesta a MARIA CRISTINA SILVA ARREGUI

Re: ¿Más nutrición siempre es mejor? Reflexión crítica sobre el soporte nutricional en el niño críticamente enfermo

de PAULA ANDREA MORENO GUERRERO -
María Cristina tu intervención expone de forma clara que, en el niño críticamente enfermo, el soporte nutricional debe ajustarse a la fase metabólica y no centrarse únicamente en alcanzar requerimientos calóricos completos de forma temprana.

Es especialmente acertado el énfasis en priorizar el aporte proteico sobre el exceso de calorías, así como la identificación de los principales riesgos metabólicos asociados a una prescripción inadecuada. El ejemplo clínico refuerza la importancia de individualizar la intervención nutricional y realizar ajustes continuos según la respuesta del paciente.
En respuesta a MARIA CRISTINA SILVA ARREGUI

Re: ¿Más nutrición siempre es mejor? Reflexión crítica sobre el soporte nutricional en el niño críticamente enfermo

de CAROLINA MICHELLE PEñALOZA ORELLANA -
En el niño críticamente enfermo, una mayor provisión nutricional no siempre se traduce en mejores resultados clínicos. La indicación del soporte nutricional debe ajustarse a la fase metabólica de la enfermedad, ya que un aporte excesivo, especialmente de energía, puede resultar perjudicial. Durante la fase ebb, el organismo presenta un estado de hipometabolismo relativo y compromiso hemodinámico, por lo que una nutrición completa puede generar intolerancia metabólica. En la fase flow temprana, a pesar del aumento del gasto energético, predomina el catabolismo inducido por la inflamación, limitando la utilización efectiva del exceso calórico.

En este escenario, el aporte proteico cobra mayor relevancia que el calórico. Una provisión adecuada de proteínas contribuye a preservar la masa magra, apoyar la respuesta inmune y favorecer la recuperación. En contraste, la sobrealimentación energética puede provocar hiperglucemia, dislipidemia, aumento de la producción de CO₂ y mayor riesgo de infecciones. La evidencia actual, incluyendo el estudio PEPaNIC, demuestra que el inicio precoz de nutrición parenteral completa en la fase aguda se asocia a peores desenlaces, lo que respalda una estrategia nutricional progresiva y prudente.

En conclusión, el soporte nutricional en el niño críticamente enfermo debe ser individualizado y escalonado, priorizando un adecuado aporte proteico y evitando la sobrealimentación calórica durante la fase aguda, con el objetivo de optimizar la evolución clínica.

Bibliografía

Fivez, T., Kerklaan, D., Mesotten, D., Verbruggen, S., Joosten, K., Van den Berghe, G., & Casaer, M. P. (2016). Early versus late parenteral nutrition in critically ill children (PEPaNIC): A randomized controlled trial. The New England Journal of Medicine, 374(12), 1111–1122. https://doi.org/10.1056/NEJMoa1514762