Para que el Valor Económico Agregado (EVA) aumente, se requiere de una administración estratégica enfocada en tres elementos principales: la utilidad operativa después de impuestos (NOPAT o UAIDI), el capital invertido y el coste medio ponderado del capital (WACC). Para optimizar la UAIDI, lo primero que hay que hacer es poner en marcha estrategias de eficiencia operativa, como reducir gastos innecesarios, aumentar la productividad y mejorar los procesos. Estas medidas posibilitan que los márgenes mejoren sin requerir un aumento considerable de las ventas, lo cual robustece la rentabilidad real del negocio (Gitman & Zutter, 2021).
Por lo tanto , una gestión adecuada del capital invertido afecta directamente el EVA. Lo cual implica utilizar los activos de manera más eficiente, reduciendo las inversiones que no son rentables, rotando los inventarios y mejorando la gestión de cuentas por cobrar. El valor que se produce para los accionistas aumenta cuando el capital empleado disminuye sin afectar la operación (Ross et al., 2022).
El poder disminuir el WACC es una estrategia fundamental. Esto puede ser posible por una estructura de financiamiento apropiada, al priorizar las fuentes de deuda más baratas, mejorar el perfil de riesgo corporativo y elevar la transparencia financiera. El EVA se aumenta cuando el costo de capital es inferior, ya que la carga financiera que los inversionistas necesitan disminuye (Damodaran, 2020).
Referencias Bibliográficas:
Damodaran, A. (2020). Finanzas corporativas aplicadas. Wiley.
Gitman, L. J., & Zutter, C. J. (2021). Principios de administración financiera (14.ª ed.). Pearson.
Ross, S. A., Westerfield, R. W., & Jordan, B. D. (2022). Fundamentos de finanzas corporativas (13.ª ed.). McGraw-Hill.