Para incrementar el Valor Económico Agregado (EVA), se deben gestionar estratégicamente sus tres inductores fundamentales: la utilidad operativa (UAIDI), el capital invertido y el costo de capital (CCPP).
Primero, se busca mejorar la eficiencia operativa aumentando la UAIDI mediante la optimización de procesos y reducción de gastos, sin requerir inversión adicional.
Segundo, se debe aplicar un crecimiento rentable, destinando recursos exclusivamente a proyectos cuya rentabilidad sea superior al CCPP.
Tercero, es vital la racionalización de activos, desinvirtiendo en unidades de negocio que destruyen valor al rendir menos que su costo de oportunidad (Stewart, 1991).
Finalmente, se puede reducir el CCPP optimizando la estructura de capital, aprovechando el escudo fiscal de la deuda sin comprometer la solvencia. Como sostienen Brealey et al. (2020), la creación de valor es genuina solo si la tasa de retorno sobre el capital es mayor que el costo de los recursos utilizados. Estas acciones permiten que la gestión financiera trascienda la utilidad contable, enfocándose en maximizar la riqueza del accionista a través de la generación de un beneficio económico real.
Bibliografía
Brealey, R. A., Myers, S. C., y Allen, F. (2020). Principios de finanzas corporativas (13.ª ed.). McGraw-Hill.
Stewart, G. B. (1991). The quest for value: A guide for senior managers. Harper Business.