Estimada Andrea, coincido con tu análisis sobre la interdependencia de la UAIDI, el capital invertido y el WACC. Quisiera complementar tu aporte sobre la gestión de los activos, pues a menudo es el componente más descuidado frente a la búsqueda de mayores ventas. La literatura especializada enfatiza que "hacer más con menos" no es solo una medida de austeridad, sino una estrategia central de creación de valor; reducir la base de activos operativos o reasignar capital desde unidades destructoras de valor hacia aquellas con rendimientos superiores es, frecuentemente, la forma más rápida de incrementar el EVA sin necesidad de alterar la estructura de mercado de la empresa (García, 2009; Stewart, 1991).
Asimismo, aunque concuerdo en que la optimización del costo de capital es vital, autores clásicos sostienen que las variables operativas (UAIDI y Capital Invertido) suelen estar mucho más bajo el control directo de la gerencia diaria que el WACC, el cual depende en gran medida de factores macroeconómicos y de percepción de riesgo del mercado. Por tanto, implementar una cultura donde los incentivos se alineen no solo con la utilidad contable, sino con la eficiencia en el uso de los recursos a largo plazo, resulta ser el motor más sostenible para maximizar la riqueza del accionista (Amat, 2002; Stern & Shiely, 2001).
Referencias Bibliográficas
Amat, O. (2002). EVA, Valor Económico Agregado. Norma.
García, O. L. (2009). Administración financiera: fundamentos y aplicaciones (4.ª ed.). Prensa Moderna Impresores.
Stern, J. M., & Shiely, J. S. (2001). The EVA challenge: Implementing value-added change in an organization. John Wiley & Sons.
Stewart, G. B. (1991). The quest for value: A guide for senior managers. HarperBusiness.
Asimismo, aunque concuerdo en que la optimización del costo de capital es vital, autores clásicos sostienen que las variables operativas (UAIDI y Capital Invertido) suelen estar mucho más bajo el control directo de la gerencia diaria que el WACC, el cual depende en gran medida de factores macroeconómicos y de percepción de riesgo del mercado. Por tanto, implementar una cultura donde los incentivos se alineen no solo con la utilidad contable, sino con la eficiencia en el uso de los recursos a largo plazo, resulta ser el motor más sostenible para maximizar la riqueza del accionista (Amat, 2002; Stern & Shiely, 2001).
Referencias Bibliográficas
Amat, O. (2002). EVA, Valor Económico Agregado. Norma.
García, O. L. (2009). Administración financiera: fundamentos y aplicaciones (4.ª ed.). Prensa Moderna Impresores.
Stern, J. M., & Shiely, J. S. (2001). The EVA challenge: Implementing value-added change in an organization. John Wiley & Sons.
Stewart, G. B. (1991). The quest for value: A guide for senior managers. HarperBusiness.