El psicooncólogo en el equipo de salud.

El psicooncólogo en el equipo de salud.

de ANA MERCEDES ALBUJA SáNCHEZ -
Número de respuestas: 1

En la Fábula de las mariposas yo lo leo clarísimo: una cosa es mirar de lejos y volver con una explicación (“es la luz”), y otra es acercarse tanto que terminas confundiéndote con el fuego. En oncología, sí creo que el profesional de salud debe implicarse con el paciente, porque el cáncer no atraviesa solo el cuerpo: atraviesa la historia, los vínculos, el miedo, la ansiedad, la ira, la depresión, las necesidades espirituales (culpa, perdón, paz interior) y también lo social (la demanda de consideración y de no abandono) (Sanz y Modolell, 2004). 

Además, cuando una persona enferma, lo hace de forma integral, no “en parcelas”, y por eso la práctica clínica no debería reducirse únicamente al cuidado físico, sino prestar atención también al estado mental, emocional y al apoyo espiritual. El problema es que muchas veces el personal sanitario atiende lo biológico pero descuida las reacciones emocionales, lo que termina haciendo que el paciente perciba una relación fría o distante (Sanz y Modolell, 2004). 

Pero implicarse no significa fusionarse. Acompañar a alguien que está enfrentado con su propia muerte es una labor demandante, agotadora y estresante, aunque profundamente valiosa; y por eso la implicación debe ser humana pero regulada, porque si el profesional se “quema”, deja de sostener (Sanz y Modolell, 2004). 

En este punto, el psicooncólogo es clave dentro del equipo: la psicooncología surge justamente de la necesidad de dar apoyo psicoemocional, y una de sus dimensiones centrales es atender la respuesta emocional del paciente, la familia y también de quienes lo cuidan durante todo el proceso de enfermedad (Holland, citado en Sanz y Modolell, 2004).   Y cuando el psicooncólogo está realmente integrado en el servicio (Modelo Fundacional), puede acompañar desde el primer contacto y en momentos críticos como diagnóstico, tratamientos, hospitalizaciones, revisiones, recaídas o fase terminal, con una intervención preventiva y continua, accesible para todos (Sanz y Modolell, 2004). 

En resumen: sí, en oncología hay que implicarse, porque sin implicación el cuidado se vuelve frío y la persona se siente sola dentro de algo que ya es demasiado. Pero implicarse no es arder: es acompañar con humanidad, ética y límites, sin perderse dentro de la llama (Sanz y Modolell, 2004).

Referencia 

Sanz, J., & Modolell, E. (2004). Oncología y psicología: Un modelo de interacciónPsicooncología, 1(1), 3–12.


En respuesta a ANA MERCEDES ALBUJA SáNCHEZ

Re: El psicooncólogo en el equipo de salud.

de MAYRA MISHELL QUIñA MOSQUERA -
Anita, tu reflexión es muy acertada: mirar desde lejos y explicar no es lo mismo que acercarse hasta confundirse con el fuego. En oncología esto significa que el profesional debe implicarse con el paciente, pero sin perderse dentro de su dolor. Acompañar es estar cerca, no quemarse.

La ciencia confirma que el cáncer afecta mucho más que el cuerpo. Mitchell et al. (2011) encontraron que alrededor del 16 % de los pacientes con cáncer presenta depresión clínica y cerca del 10 % ansiedad, sin contar otros cuadros de malestar emocional. Esto muestra que tratar solo lo biológico deja fuera una parte central de la experiencia de enfermar.

También se sabe que el apoyo psicológico sí hace diferencia. Faller et al. (2013) demostraron que las intervenciones psicooncológicas reducen de forma significativa el malestar emocional y mejoran la calidad de vida. Por eso tu idea es clave: hay que implicarse, pero con límites. Sin cercanía el cuidado se vuelve frío, pero sin límites el profesional se quema y deja de poder sostener.

Mitchell, A. J., Chan, M., Bhatti, H., Halton, M., Grassi, L., Johansen, C., & Meader, N. (2011). Prevalence of depression, anxiety, and adjustment disorder in oncological, haematological, and palliative-care settings: a meta-analysis of 94 interview-based studies. The Lancet Oncology, 12(2), 160–174. https://doi.org/10.1016/s1470-2045(11)70002-x

Faller, H., Schuler, M., Richard, M., Heckl, U., Weis, J., & Küffner, R. (2013). Effects of Psycho-Oncologic Interventions on Emotional Distress and Quality of Life in Adult Patients With Cancer: Systematic Review and Meta-Analysis. Journal of Clinical Oncology, 31(6), 782–793. https://doi.org/10.1200/jco.2011.40.8922