¿Más nutrición siempre es mejor?

¿Más nutrición siempre es mejor?

by EVELINA JACQUELIN VINCES GRACIA -
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En la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP), a menudo caemos en la trampa de pensar que "más es mejor", especialmente cuando vemos a un niño perdiendo peso o masa muscular frente a nuestros ojos. Sin embargo, la nutrición en el paciente crítico es un equilibrio frágil; es casi como prescribir un fármaco de estrecho margen terapéutico.

1. La Fase Metabólica

No podemos alimentar a un niño de la misma forma el día 1 de un shock séptico que el día 10 de recuperación. El metabolismo del paciente crítico se divide en fases, y entenderlas es vital:

  • Fase Ebb (Aguda temprana): El cuerpo está en "modo supervivencia". Hay una liberación masiva de hormonas de estrés (catecolaminas, cortisol) que bloquean la acción de la insulina. Intentar dar el 100% de las calorías aquí es contraproducente porque el cuerpo no está "abierto" a recibirlas; simplemente las almacenará o las convertirá en subproductos tóxicos.
  • Fase Flow (Aguda tardía/Crónica): Aquí el metabolismo se estabiliza y el objetivo es el anabolismo.

El riesgo: Si forzamos calorías en la fase inicial, solo aumentamos la producción de CO2 y el esfuerzo metabólico de órganos que ya están sufriendo.

2. Proteína vs. Calorías: No es cuestión de cantidad, sino de calidad

El error común es intentar frenar el catabolismo (la degradación de músculo) dando un exceso de carbohidratos o grasas. Lo que terminamos haciendo es causar esteatosis hepática (hígado graso) sin proteger el músculo. La evidencia actual sugiere que debemos priorizar un aporte proteico alto incluso si mantenemos las calorías totales en un rango moderado o incluso hipocalórico inicial.

3. Riesgos Metabólicos de la Prescripción Inadecuada

Sobrealimentar no es un error "pasivo"; genera consecuencias fisiológicas directas:

  • Disfunción Respiratoria: El exceso de carbohidratos aumenta el cociente respiratorio (RQ), lo que eleva la producción de dióxido de carbono (VCO2). Esto dificulta el "weaning" o retiro del ventilador mecánico.
  • Hiperglucemia e Infecciones: El exceso de glucosa satura los transportadores y favorece un estado proinflamatorio, aumentando el riesgo de infecciones nosocomiales.
  • Síndrome de Realimentación: Un riesgo latente si pasamos de un ayuno o estrés prolongado a un aporte agresivo, provocando caídas drásticas de fósforo, magnesio y potasio que pueden causar arritmias o debilidad muscular extrema.

Caso Clínico Hipotético: El caso de "Mateo"

Paciente: Mateo, 4 años, ingresa por neumonía grave y sepsis. Está bajo sedación profunda y ventilación mecánica.

El error: En el tercer día, preocupados por su estado catabólico, el equipo decide iniciar nutrición parenteral total al 120% de sus requerimientos teóricos para "recuperarlo rápido".

La consecuencia: A las 48 horas, Mateo empieza a retener CO2 a pesar de optimizar el ventilador. Sus pruebas de función hepática se elevan (transaminasas y bilirrubinas) y presenta hiperglucemias difíciles de controlar con insulina.

La reflexión: El equipo estaba alimentando la "inflamación", no al niño. Al reducir el aporte calórico al 70% de su gasto energético basal y concentrar el aporte en proteínas de alta calidad, Mateo estabilizó su glucemia y permitió que el ventilador hiciera su trabajo de forma más eficiente.

Conclusión

La nutrición en el niño crítico debe ser dinámica, prudente y personalizada. Sobrealimentar es añadir "leña al fuego" de la respuesta inflamatoria sistémica. Nuestro objetivo no debe ser que el niño no pierda ni un gramo, sino que su metabolismo sobreviva a la agresión con el menor daño colateral posible.

 

Bibliografía

1. Mehta, N. M., et al. (2017). Guidelines for the Provision and Assessment of Nutrition Support Therapy in the Pediatric Critically Ill Patient: Society of Critical Care Medicine (SCCM) and American Society for Parenteral and Enteral Nutrition (A.S.P.E.N.). Journal of Parenteral and Enteral Nutrition (JPEN).

2. Tume, L. N., et al. (2020). ESPEN practical guideline: Home enteral nutrition. Clinical Nutrition. (Y las actualizaciones específicas de ESPEN/ESPGHAN/ESPR sobre nutrición parenteral pediátrica).

3. Fivez, T., et al. (2016). Early versus Late Parenteral Nutrition in Critically Ill Children (PEPaNIC trial). New England Journal of Medicine.

4. Bechard, L. J., et al. (2016). Protein Intake of Critically Ill Children: A Dietary Intake Study. JPEN.

 


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Re: ¿Más nutrición siempre es mejor?

by DOLORES ISABEL MERIZALDE LOPEZ -
También es importante saber que suplementar altos niveles de proteína puede ser de vital importancia para que los pacientes en estado crítico puedan mantener la mayor cantidad de masa corporal magra posible y así, sustentar la función física y la recuperación. Un estudio observacional ha demostrado que el recibir por lo menos el 80 por ciento de la meta proteica prescrita (1,2 g/kg/d) se ha asociado con una mejor supervivencia y una reducción del tiempo en que los pacientes fueron dados de alta con vida.

El apoyo nutricional para enfermos críticos debe tener en consideración los cambios metabólicos específicos que se producen en estos pacientes, los cuales dan como resultado una necesidad de altas cantidades de aminoácidos, debido a la creciente demanda por sintetizar glucosa y proteínas de fase aguda necesarias para la curación y la recuperación. Se ha demostrado que la suministración de altas cantidades de proteínas puede ayudar a contrarrestar la pérdida de masa corporal magra durante los estados críticos.

Un estudio observacional reciente observó los déficits calóricos y proteicos en América Latina. Durante el “Screening Day Latin America”, se examinaron a pacientes críticos para medir su estado nutricional actual. El 47,6 por ciento de los pacientes en hospitales latinoamericanos aun no logran cumplir con >90 por ciento de sus metas proteicas.

Cantidades adecuadas de energía exógena para compensar la resistencia a la insulina prevalente y a la vez mediar el riesgo de hiperglucemia.
Cantidades adecuadas de glucosa y lípidos para reducir el riesgo de hiperglucemia e hipertrigliceridemia. La estrategia óptima para pacientes críticos es proveer cantidades moderadas de energía y altas cantidades de proteínas al inicio, y más energía y mayores cantidades de proteínas posteriormente. La suministración temprana de proteínas, de por lo menos, p. ej., 1,2 g/kg/d comenzando el 4to día a partir de la admisión en la UCI, puede asociarse con una mortalidad más baja en pacientes críticos no sépticos.

BIBLIOGRAFIA:
Fernandez-Ortega JF, Herrero Meseguer JI, Martinez Garcia P. Recomendaciones para el soporte nutricional y metabólico especializado del paciente crítico. Actualización. Consenso SEMICYUC-SENPE: Indicaciones, momento de inicio y vías de aporte. Med Intensiva. 2021;35 Supl 1:7-11.

Mesejo Arizmendi A, Martín Oliva S, Juan Díaz M. Soporte nutricional especializado, sistema y órganoespecíficos. Soporte nutricional especializado en el paciente grave. Madrid: Edika Med 2020. p. 125-40.
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Re: ¿Más nutrición siempre es mejor?

by JENNIFER ESTEFANíA JARAMILLO SUQUILANDA -
Estimada compañera, me parece muy acertado tu comentario porque menciona la importancia de que en el paciente pediátrico crítico la nutrición no es solo “dar más”, sino saber cuándo y cómo alimentar (lo que es clave y de vital importancia). La explicación de las fases metabólicas nos ayuda a entender por qué forzar calorías en la fase aguda puede ser perjudicial, y por qué la proteína tiene un rol clave incluso cuando las calorías deben ser administradas cautelosamente.