El psicooncólogo en el equipo de salud.

El psicooncólogo en el equipo de salud.

de SONIA ALEXANDRA ECHEVERRíA LAPO -
Número de respuestas: 2

La fábula de las mariposas representa los distintos niveles de implicación que puede tener un profesional de la salud frente al sufrimiento del paciente. La primera mariposa observa desde lejos y solo describe lo que ve; la segunda se acerca un poco más y experimenta el calor; la tercera se involucra tanto que se quema por completo. Esta metáfora ilustra el delicado equilibrio que el personal de salud debe mantener entre la empatía y el autocuidado.

Considero que el profesional de la salud en el ámbito de la oncología sí debe implicarse con el paciente, pero de manera profesional y consciente. La atención oncológica no se limita al tratamiento físico del cáncer, sino que involucra dimensiones emocionales, sociales y espirituales. El paciente enfrenta miedo, incertidumbre, dolor y, en muchos casos, la posibilidad de la muerte. En este contexto, la presencia empática del profesional de la salud es fundamental para brindar apoyo integral.

Implicarse significa comprender el sufrimiento del paciente, acompañarlo emocionalmente y reconocer su vulnerabilidad, lo que fortalece la relación terapéutica y favorece la adherencia al tratamiento. La evidencia muestra que el apoyo psicosocial mejora la calidad de vida, reduce la ansiedad y la depresión, y permite al paciente enfrentar el proceso de la enfermedad con mayor resiliencia.

Sin embargo, esta implicación no debe llegar al punto de “quemarse” como la tercera mariposa, es decir, perder la objetividad clínica o involucrarse afectivamente de manera excesiva. Una sobreimplicación puede generar desgaste emocional, fatiga por compasión o burnout, afectando la salud mental del profesional y la calidad de la atención.

Por ello, el rol del psicooncólogo dentro del equipo de salud es esencial, ya que contribuye a:

  • Evaluar y atender las necesidades emocionales del paciente y su familia.

  • Apoyar al personal sanitario en el manejo del estrés y la carga emocional.

  • Promover estrategias de afrontamiento saludables.

  • Favorecer una atención humanizada sin comprometer el equilibrio profesional.

En conclusión, el profesional de la salud debe implicarse con el paciente desde la empatía y el respeto, pero manteniendo límites saludables y apoyándose en el trabajo interdisciplinario. La fábula nos enseña que el desafío no es solo “acercarse”, sino saber hasta dónde hacerlo sin perderse a sí mismo en el proceso.


En respuesta a SONIA ALEXANDRA ECHEVERRíA LAPO

Re: El psicooncólogo en el equipo de salud.

de VIVIANA MARGOTH PAGUAY FUENTES -
si efectivamente, concuerdo ya que si llegamos como la 3era mariposa como lo dice la fabula nos vamos a quemar en este caso llegar al síndrome del burn-out que es a lo que se refiere, por ello la importancia de trabajar desde un enfoque multidisciplinario y humano, logrando mejorar la calidad de vida del paciente, el de sus familias, es decir implicarse con el paciente siendo empáticos permitiendonos entender al paciente oncológico.
En respuesta a SONIA ALEXANDRA ECHEVERRíA LAPO

Re: El psicooncólogo en el equipo de salud.

de XIOXMY NICOLLE ROMáN SISALIMA -
Considero que la respuesta de mi compañera es clara, pertinente y bien fundamentada, ya que logra interpretar adecuadamente la Fábula de las mariposas como una metáfora del equilibrio necesario entre empatía y autocuidado en el ejercicio profesional. Destaco especialmente cómo vincula el simbolismo del relato con la práctica oncológica, subrayando que la implicación del profesional va más allá del tratamiento físico e incluye dimensiones emocionales, sociales y espirituales del paciente.