El Valor Económico Agregado (EVA) permite evaluar si una empresa realmente está creando valor después de cubrir el costo del capital invertido. Para incrementarlo, es necesario actuar sobre sus tres componentes: la utilidad operativa, el capital invertido y el costo de capital.
Mejorar la eficiencia operativa y el control de costos contribuye a aumentar la rentabilidad, mientras que una adecuada gestión del capital invertido evita recursos ociosos y permite destinarlos a proyectos más rentables. Además, una estructura financiera adecuada que reduzca el costo de capital fortalece la creación de valor en el largo plazo (Ross, Westerfield & Jordan, 2021).
Referencia
Ross, S. A., Westerfield, R. W., & Jordan, B. D. (2021). Fundamentals of corporate finance (13th ed.). McGraw-Hill Education.