El EVA, a día de hoy es una medida de desempeño financiero, con la cual nos permite evaluar si la misma creo o no valor para sus accionistas. A partir de esto se utilizan tres variables, el NOPAT, costo de capital invertido, y WACC.
Las estrategias que utilizaremos para incrementar el EVA deben ir dirigidas a una gestión integral de estos tres componentes.
El NOPAT, por su parte es la utilidad operativa neta después de impuestos, para incrementarlo se debe primar la venta de productos con mejores márgenes, o su vez la reducción de costos que no impliquen afectar la calidad de los productos, que nos haría tener una disminución en utilidades, estas dos medidas no harían tener un aumento de EVA. Sobre el capital invertido, lo que debemos tener en cuenta es poder realizar una administración adecuada del mismo, principalmente para que no exista una sobre inversión, que no nos esté generando retornos de la inversión a través de proyectos y otro tipo de instancias. Por último, el WACC, constituye un elemento clave, para maximizar la creación de valor, la estrategia implica optimizar la estructura financiera de la compañía, reduciendo riesgos y obteniendo fuentes de financiamiento más eficientes. Como señalan Stern, Stewart y Chew (1995), “el EVA es la medida financiera que captura con mayor precisión la verdadera creación de valor, al considerar explícitamente el costo de oportunidad del capital”, lo cual nos confirma su relevancia como herramienta central en la toma de decisiones estratégicas y financieras.
Referencia:
Stern, J. M., Stewart, G. B., & Chew, D. H. (1995). The EVA® Financial Management System. Journal of Applied Corporate Finance.