Desde una perspectiva ética, un acto ético se analiza teniendo en cuenta el sujeto del acto, la intención y las circunstancias.
En el caso presentado, el objeto del acto es el robo de un teléfono móvil con uso de arma, lo que es inherentemente un acto maligno porque viola derechos de propiedad y amenaza la integridad de otras personas. Por ello, esta acción es moralmente incorrecta porque viola la norma moral básica de “no robar”, necesaria para la convivencia social (Kant, 2009).
Según la defensa, el propósito del ladrón era conseguir dinero para mantener a cinco niños por falta de trabajo. Esta intención puede considerarse buena desde una perspectiva humana; Sin embargo, un buen fin no justifica medios moralmente malos. Como decía Tomás de Aquino, una acción no puede considerarse buena si su objeto está desordenado, incluso si la intención es correcta (Tomás de Aquino, Summa Theologica).
Por otro lado, las circunstancias de pobreza y extrema necesidad influyen en el nivel de responsabilidad moral del sujeto.
Estas condiciones no hacen que una acción sea buena, pero pueden aliviar la culpabilidad moral porque la libertad de elección está limitada por la presión de sobrevivir (Cortina, 2013).
Desde esta perspectiva, es importante distinguir entre la evaluación moral de una conducta y la evaluación moral de una persona.
En resumen, un ladrón es legal y moralmente culpable de robo porque el delito es injusto.
Sin embargo, las circunstancias que lo rodean pueden sugerir que su responsabilidad moral ha disminuido, lo que lleva a reflexionar no sólo sobre el comportamiento personal sino también sobre la responsabilidad social frente a la pobreza y la exclusión.
Referencias Bibliográficas
Kant, I. (2009). Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Madrid: Alianza.
Tomás de Aquino. Suma Teológica.
Cortina, A. (2013). Ética mínima. Madrid: Tecnos.
Tomás de Aquino. Suma Teológica.
Cortina, A. (2013). Ética mínima. Madrid: Tecnos.