Para apoyar el plan estratégico de la empresa, los indicadores de Gestión del Talento Humano deben estar alineados con los objetivos de la empresa y debe permitir evaluar cómo las personas contribuyen al logro de los resultados. Entre los indicadores más importantes están: los indicadores de rotación y retención del personal, lo que permiten conocer la estabilidad del talento clave, los indicadores de desempeño y los indicadores de capacitación y desarrollo, como horas de formación o retorno de la inversión en capacitación, los cuales aseguran que las competencias del personal respondan a las necesidades estratégicas de la empresa. Estos indicadores ayudan la toma de decisiones y permiten anticipar riesgos relacionados con la pérdida de talento o brechas de competencias.
Es fundamental considerar indicadores de clima laboral y compromiso organizacional, ya que un personal motivado y comprometido impacta directamente en la productividad y la calidad del servicio. Según (Chiavenato, 2017) la Gestión del Talento Humano debe ser estratégica y orientarse a generar valor para la organización, integrando a las personas como un recurso clave para alcanzar ventajas competitivas sostenibles.
Bibliografía
Chiavenato, I. (2017). Gestión
del talento humano. McGraw-Hill Education.