El uso del enfoque orientado a riesgos en la norma ISO 9001:2015 posibilita a las organizaciones prever situaciones que puedan influir en el cumplimiento de los resultados esperados del sistema de gestión de la calidad, reforzando la toma de decisiones y el proceso de mejora continua.
Entre las ventajas más importantes se resaltan:
· Prevención de errores y disminución de no conformidades, a través de la identificación, análisis y gestión sistemática de riesgos y oportunidades, en alineación con las pautas definidas en la ISO 31000:2018.
· Optimización en la toma de decisiones, priorizando acciones fundamentadas en el análisis de riesgos, aplicando métodos de evaluación estipulados en la ISO 31010:2019.
· Coherente alineación entre procesos y objetivos estratégicos, incorporando el pensamiento fundamentado en riesgos en la planificación, ejecución y evaluación del desempeño del sistema de gestión de la calidad, de acuerdo con las cláusulas 4, 5 y 6 de la ISO 9001:2015.
· Aumento de la confianza de los interesados, al evidenciar el manejo de los riesgos que pueden influir en la conformidad del producto o servicio y la satisfacción del consumidor.
· Fomento de la mejora continua, dado que el manejo de riesgos y oportunidades facilita la adaptación oportuna de los procesos y refuerza una cultura organizacional preventiva.
En su totalidad, la estrategia centrada en riesgos transforma el sistema de gestión de la calidad en un recurso proactivo, estratégico y enfocado en la sostenibilidad de la organización, superando el mero cumplimiento documental.
Referencia Bibliográfica
- Organización Internacional de Normalización. (2015). ISO 9001:2015(es), Sistemas de gestión de la calidad — Requisitos. ISO.
- Organización Internacional de Normalización. (2018). ISO 31000:2018(es), Gestión del riesgo — Directrices. ISO.
- Organización Internacional de Normalización. (2019). ISO 31010:2019(es), Gestión del riesgo — Técnicas de evaluación del riesgo. ISO.