Gracias por compartir lo expuesto, lo que menciona Sarango, J (2026), la incorporación del pensamiento basado en riesgos implica un cambio cultural significativo al pasar de una gestión correctiva a una preventiva y estratégica. En este contexto, la resistencia al cambio es uno de los principales desafíos, especialmente en organizaciones donde predomina una cultura orientada al cumplimiento normativo y a la rutina, en la que el riesgo se percibe únicamente como una amenaza y no como una oportunidad para mejorar los procesos y fortalecer el sistema de gestión de la calidad (ISO, 2015).
De otra manera, resulta clave el rol del liderazgo y la comunicación interna en este proceso. Cuando la alta dirección no demuestra un compromiso visible y coherente con el enfoque basado en riesgos, este tiende a limitarse al plano documental, sin impactar de manera real en la toma de decisiones ni en la gestión diaria. A ello se suma la falta de competencias del personal para identificar y analizar riesgos de forma objetiva, lo que puede debilitar la efectividad del enfoque y generar acciones poco sostenibles (ISO, 2018).
En conclusión, consolidad una cultura de aprendizaje y mejora continua representa otro desafío relevante. Aceptar el error como fuente de aprendizaje, fomentar la participación del talento humano y fortalecer la confianza organizacional son aspectos fundamentales para integrar el pensamiento basado en riesgos de manera efectiva. En este sentido, la capacitación continua, el liderazgo participativo y la alineación del enfoque de riesgos con los objetivos estratégicos del sistema de gestión resultan esenciales para lograr una mejora sostenible en el tiempo y una atención de mayor calidad (Donabedian, 1980; ISO, 2015).
Bibliografia:
• Donabedian, A. (1980). The definition of quality and approaches to its assessment. Health Administration Press.
• International Organization for Standardization. (2015). ISO 9000:2015 Sistemas de gestión de la calidad — Fundamentos y vocabulario. ISO.
• International Organization for Standardization. (2015). ISO 9001:2015 Sistemas de gestión de la calidad — Requisitos. ISO.
• International Organization for Standardization. (2018). ISO 19011:2018 Guidelines for auditing management systems. ISO.
De otra manera, resulta clave el rol del liderazgo y la comunicación interna en este proceso. Cuando la alta dirección no demuestra un compromiso visible y coherente con el enfoque basado en riesgos, este tiende a limitarse al plano documental, sin impactar de manera real en la toma de decisiones ni en la gestión diaria. A ello se suma la falta de competencias del personal para identificar y analizar riesgos de forma objetiva, lo que puede debilitar la efectividad del enfoque y generar acciones poco sostenibles (ISO, 2018).
En conclusión, consolidad una cultura de aprendizaje y mejora continua representa otro desafío relevante. Aceptar el error como fuente de aprendizaje, fomentar la participación del talento humano y fortalecer la confianza organizacional son aspectos fundamentales para integrar el pensamiento basado en riesgos de manera efectiva. En este sentido, la capacitación continua, el liderazgo participativo y la alineación del enfoque de riesgos con los objetivos estratégicos del sistema de gestión resultan esenciales para lograr una mejora sostenible en el tiempo y una atención de mayor calidad (Donabedian, 1980; ISO, 2015).
Bibliografia:
• Donabedian, A. (1980). The definition of quality and approaches to its assessment. Health Administration Press.
• International Organization for Standardization. (2015). ISO 9000:2015 Sistemas de gestión de la calidad — Fundamentos y vocabulario. ISO.
• International Organization for Standardization. (2015). ISO 9001:2015 Sistemas de gestión de la calidad — Requisitos. ISO.
• International Organization for Standardization. (2018). ISO 19011:2018 Guidelines for auditing management systems. ISO.