Desde la óptica de la ISO 19011:2018, la eficacia de una auditoría interna está íntimamente ligada a la combinación de las habilidades técnicas del auditor y sus características personales. Primero, las habilidades técnicas son fundamentales para que el auditor pueda planear, realizar y finalizar la auditoría de forma objetiva y fundamentada en evidencias. Esto conlleva no solo un conocimiento profundo de los principios de auditoría, métodos y procesos establecidos, sino también una comprensión clara de la norma o normas del sistema de gestión pertinentes, las leyes y regulaciones relacionadas, además del contexto específico de la organización en cuestión. Cuando el auditor posee maestría en estos elementos, puede interpretar la información documental de manera adecuada, elegir muestras correctas y emitir juicios basados en hechos, lo cual minimiza errores comunes que podrían resultar en conclusiones superficiales o hallazgos débiles.
Ahora bien, estas habilidades técnicas son realmente efectivas cuando van acompañadas
de atributos personales apropiados. La norma menciona comportamientos como la honestidad,
la neutralidad, el cuidado profesional que se debe tener y la confidencialidad,
todos ellos fundamentales para generar confianza en el proceso de auditoría. En
el caso de una auditoría interna, en la que el auditor por lo general forma
parte de la misma organización, la objetividad y la ética profesional son
especialmente cruciales, ya que son clave para prevenir sesgos y conflictos de intereses.
De igual modo, habilidades como una comunicación clara, la escucha activa y una
actitud de respeto son esenciales para interactuar con quienes son auditados, creando
un ambiente colaborativo que fomenta la obtención de evidencia fiable y exhaustiva.
De esta manera, el auditor no solo identifica no conformidades, sino que
también descubre oportunidades de mejora que se alinean con los riesgos y
objetivos de la organización.
En resumen, una auditoría interna de calidad superior se alcanza cuando el
auditor combina conocimientos técnicos robustos con rasgos personales que fortalezcan
la objetividad, la confianza y un enfoque centrado en el riesgo. Esta fusión
permite que la auditoría sea vista como algo más que un requisito básico, convirtiéndola
en una herramienta clave para la mejora continua del sistema de gestión.
Pregunta para reflexionar: ¿Cómo puede la ausencia de atributos
personales, tales como la imparcialidad o la habilidad de comunicarse de manera
efectiva, influir en la validez de los resultados de una auditoría interna, a pesar
de que el auditor tenga amplios conocimientos técnicos?
Bibliografía:
-Organización Internacional de Normalización. (2018). ISO 19011:2018 Directrices para la auditoría de los sistemas de gestión. ISO.
-International Organization for Standardization. (2018). ISO 19011:2018 Guidelines for auditing management systems. ISO.Hoyle, D. (2017). ISO 9000 quality systems handbook (7th ed.). Routledge.
- Zairi, M. (2013). Total quality management for engineers. Woodhead Publishing.
- Evans, J. R., & Lindsay, W. M. (2020). Managing for quality and performance excellence (11th ed.). Cengage Learning.