¿Cuál es la concepción ético-antropológica del personal de una organización o empresa?

¿Cuál es la concepción ético-antropológica del personal de una organización o empresa?

by KATIUSKA JOSEFA DELGADO LóPEZ -
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Desde la ética y la antropología, el personal de una organización debe ser entendido ante todo como persona, no como un simple objeto de producción. El ser humano posee dignidad, libertad y capacidad de decidir, y no puede ser tratado como un simple “recurso” o a un “capital” económico. Cuando la empresa concibe al trabajador solo como recurso humano, corre el riesgo de instrumentalizarlo y valorarlo únicamente por su utilidad (Cortina, 2000).

 

Una postura ético-antropológica plantea hablar de talento humano, ya que este término reconoce las capacidades, habilidades y potencial de crecimiento de cada persona. Además, considera al trabajador como un sujeto activo, capaz de aportar creatividad, responsabilidad y compromiso a la organización. Desde esta perspectiva, las personas no deben ser vistas solo como empleados que obedecen, sino como colaboradores que participan y se desarrollan.

 

Asimismo, el trabajo no es solo una actividad económica, sino un medio de realización personal y social. Por ello, el desarrollo profesional del personal es una responsabilidad ética de la empresa, que debe crear condiciones justas, respetuosas y humanas. En conclusión, desde la ética empresarial, el personal debe ser concebido como talento humano con dignidad, y no únicamente como un recurso al servicio del beneficio económico.


Bibliografía
Cortina, A. (2000). Ética de la empresa: claves para una nueva cultura empresarial. Madrid

In reply to KATIUSKA JOSEFA DELGADO LóPEZ

Re: ¿Cuál es la concepción ético-antropológica del personal de una organización o empresa?

by JHIMY PATRICIO TANDAZO TACURI -
Buenas noches Katiuska

Muy buen artículo donde fundamentalmente se reconoce a la persona como Talento humano con dignidad, y no solo como un recurso al servicio de los grandes capitales, que solo persiguen lucro.
Desde la ética, la gestión de personas implica responsabilidades morales que trascienden el cumplimiento legal o contractual. Dirigir personas supone reconocer su dignidad intrínseca, respetar sus derechos fundamentales y promover condiciones que favorezcan su desarrollo integral.

Una ética empresarial auténtica no se limita a maximizar resultados económicos, sino que integra valores como la justicia, el respeto, la equidad y la solidaridad. Melé (2012) sostiene que una buena gestión solo puede considerarse ética cuando sitúa a la persona en el centro de la organización. En este sentido, la empresa no es únicamente una estructura económica, sino una comunidad de personas que cooperan para alcanzar fines compartidos.
Desde esta perspectiva, resulta más coherente hablar de talento humano, trabajadores y desarrollo profesional integral, siempre que estos conceptos estén sustentados en una visión personalista y ética. La empresa contemporánea, especialmente en contextos de alta complejidad y responsabilidad social, está llamada a superar enfoques reductivos y a consolidarse como un espacio de crecimiento humano, donde la eficiencia económica y la dignidad de la persona no sean objetivos contrapuestos, sino complementarios.

BIBLIOGRAFIA
• Melé, D. (2012). Management ethics: Placing ethics at the core of good management. Palgrave Macmillan.