La ISO 19011 ofrece un marco de directrices para planificar auditorías internas eficaces, enfatizando principios que orientan la coherencia, objetividad y valor añadido de la auditoría interna dentro de los sistemas de gestión.
Esto significa que no solo se busca verificar el cumplimiento formal, sino también anticipar eventos que podrían obstaculizar el logro de los objetivos del sistema, incrementando así la relevancia y eficiencia de las auditorías (ISO, 2018; see turn0search29).
Otro elemento clave que establece ISO 19011 es el principio de enfoque basado en evidencia y la competencia del equipo auditor. La norma exige que los hallazgos y las conclusiones se fundamenten en evidencia verificable, no en percepciones o suposiciones, garantizando resultados confiables y defendibles.
Además, ISO 19011 destaca la importancia de definir claramente los objetivos, el alcance y los criterios de auditoría dentro del plan operativo. Un plan bien estructurado asegura que todos los involucrados compartan una comprensión común de lo que se audita, cómo y con qué propósito, minimizando ambigüedades y errores de interpretación.
Una planificación integrada y bien comunicada fomenta la coordinación de actividades auditadas, una mejor programación y un seguimiento oportuno de los hallazgos, asegurando que la auditoría interna no sea una actividad aislada sino parte de un proceso continuo de gestión del sistema (ISO, 2018).
Finalmente, otro elemento clave que favorece la planificación eficaz es la gestión del programa de auditoría, que implica establecer calendarios, distribuir recursos y asegurar la comunicación entre partes interesadas.
Para finalizar el foro planteo la siguiente pregunta ¿De qué manera la inclusión de tecnologías (por ejemplo, la IA) puede reforzar los elementos clave de planificación de una auditoría interna alineada con ISO 19011?
BIBLIOGRAFÍA:
-International Organization for Standardization. (2018). ISO 19011:2018(es). Directrices para la auditoría de los sistemas de gestión. ISO.