En mi análisis, María parece partir de una vulnerabilidad basada en la creencia de que expresar emociones es peligroso o “carga” a los demás (inhibición emocional/autosacrificio), por lo que tiende a contenerse y a mostrarse “fuerte”. El desencadenante claro es el diagnóstico reciente de cáncer de mama, que activa miedo, tristeza e incertidumbre. Como agentes de mantenimiento, veo un ciclo típico: cuando aparece el malestar, María usa supresión (no mostrar tristeza o enojo) y evitación (no hablar del tema, minimizar en consulta, distraerse con TV/redes), lo que le baja la ansiedad a corto plazo pero, a la vez, impide procesar lo que siente y pedir apoyo; además, la supresión suele asociarse a más coste fisiológico/afectivo que estrategias como la reevaluación, por lo que puede contribuir a tensión e insomnio (Gross, 1998). A esto se suma la rumiación/preocupación (“pensamientos repetitivos sobre el futuro”), que suele mantener y agravar síntomas depresivos y ansiosos con el tiempo (Nolen-Hoeksema, 2000).
Desde un marco funcional, su patrón encaja con evitación experiencial: intenta controlar o escapar de pensamientos/emociones dolorosas, pero ese control termina ampliando el problema a largo plazo (Hayes et al., 1996). Por eso diría que sus estrategias son comprensibles y parcialmente adaptativas en el muy corto plazo, pero desadaptativas para el ajuste psicológico sostenido. Como alternativa, le propondría trabajar una regulación más flexible: aceptación y clarificación emocional (identificar/nombrar miedo, tristeza), expresión emocional segura y apoyo social (hablar gradualmente con familia o en terapia), y procesamiento emocional activo; en cáncer de mama, estrategias de afrontamiento emocional expresivo/procesamiento se han asociado con mejor ajuste psicológico y físico (Stanton et al., 2000).
Referencias.
Gross, J. J. (1998). Antecedent- and response-focused emotion regulation: Divergent consequences for experience, expression, and physiology. Journal of Personality and Social Psychology, 74(1), 224–237. https://doi.org/10.1037/0022-3514.74.1.224
Hayes, S. C., Wilson, K. G., Gifford, E. V., Follette, V. M., & Strosahl, K. (1996). Experiential avoidance and behavioral disorders: A functional dimensional approach to diagnosis and treatment. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 64(6), 1152–1168. https://doi.org/10.1037/0022-006X.64.6.1152
Nolen-Hoeksema, S. (2000). The role of rumination in depressive disorders and mixed anxiety/depressive symptoms. Journal of Abnormal Psychology, 109(3), 504–511. https://doi.org/10.1037/0021-843X.109.3.504
Stanton, A. L., Danoff-Burg, S., Cameron, C. L., Bishop, M., Collins, C. A., Kirk, S. B., Sworowski, L. A., & Twillman, R. (2000). Emotionally expressive coping predicts psychological and physical adjustment to breast cancer. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 68(5), 875–882. https://doi.org/10.1037/0022-006X.68.5.875