La norma ISO 7101 establece que para asegurar que la experiencia del paciente sea considerada y utilizada para elevar la calidad, es necesario integrarla de manera oficial al sistema de gestión y no manejarla como un ejercicio aislado de satisfacción .Es vital en las organizaciones establecer un modelo organizado que relacione la evaluación de la experiencia con la planificación estratégica, garantizando que los resultados de las medidas de experiencia del paciente (PREMs) y de resultados reportados por los pacientes (PROMs) sean revisados en comités de calidad y comunicados a la alta dirección .Como indica la OMS (2016), la atención centrada en la persona necesita mecanismos institucionales para la participación y la retroalimentación constante, no solo encuestas .
En cuanto a la parte operativa, implementaría un sistema diversificado para capturar experiencias: encuestas validadas tras la atención, grupos de discusión con pacientes y cuidadores, análisis sistemático de quejas y sugerencias, y entrevistas en momentos clave del proceso de atención .No obstante, lo que realmente marcaría la diferencia sería la trazabilidad: cada descubrimiento debería resultar en una acción correctiva o preventiva documentada dentro del ciclo de PHVA .La norma subraya que el progreso debe fundamentarse en evidencias objetivas (ISO, 2023), por lo que plantearía indicadores como el porcentaje de mejoras implementadas derivadas de la experiencia del usuario y el tiempo medio de respuesta institucional frente a retroalimentaciones relevantes .
Por último, para asegurar que la experiencia tenga un verdadero efecto en la calidad, se incluirían métricas sobre equidad y dignidad en la atención, en las instituciones, desglosadas por grupos poblacionales, evitando que solo la perspectiva de los usuarios con mayor educación en salud predomine .Adicionalmente, relacionaría parte de la evaluación del rendimiento directivo con resultados de la experiencia del paciente, promoviendo una cultura organizacional alineada con el liderazgo transformacional que describen Epstein y Street (2011) .De esta forma, la experiencia del paciente se convertiría en un insumo estratégico para la gestión del riesgo, la seguridad clínica y la mejora continua, en lugar de ser un indicador secundario .
BIBLIOGRAFÍA
1. Epstein, R. M., & Street, R. L. (2011). The values and value of patient-centered care. Annals of Family Medicine, 9(2), 100–103.
2. International Organization for Standardization. (2023). ISO 7101:2023 Healthcare organization management. Management systems for quality in healthcare organizations Requirements. ISO.
3. World Health Organization. (2016). Framework on integrated, people-centred health services. WHO.