Pregunta 2

Pregunta 2

de DIANA MICHELLE VITERI SANDOVAL -
Número de respuestas: 2

Para garantizar que la experiencia del paciente sea valorada y utilizada como insumo para que el servicio de salud mejore, la organización debe implementar mecanismos sistemáticos, participativos y medibles. En primer lugar, es fundamental recoger la voz del paciente mediante encuestas de satisfacción, entrevistas, buzones de sugerencias y reportes de quejas y reclamos, asegurando confidencialidad y retroalimentación oportuna. Estas herramientas permiten identificar brechas entre la atención brindada y las expectativas del usuario (Organización Mundial de la Salud, 2020).

En segundo lugar, la información obtenida debe ser analizada e integrada la toma de decisiones. Para ello, se recomienda incluir indicadores de experiencia del paciente dentro del sistema de gestión de la calidad y revisarlos periódicamente en los comités institucionales. Este enfoque promueve una atención centrada en la persona y fortalece la seguridad del paciente (Institute of Medicine, 2001).

Asimismo, es clave fomentar que el paciente y su familia participen activamente en el diseño y evaluación de los servicios, mediante comités consultivos o espacios de cocreación. Finalmente, la capacitación continua del personal en comunicación, trato humanizado y empatía refuerza una cultura organizacional orientada al paciente, alineada con los principios de mejora continua y enfoque basado en riesgos propuestos por las normas de calidad (International Organization for Standardization, 2015).

Bibliografía:

Institute of Medicine. (2001). Crossing the quality chasm: A new health system for the 21st century. National Academies Press.

International Organization for Standardization. (2015). ISO 9001:2015 Quality management systems — Requirements. ISO.

Organización Mundial de la Salud. (2020). Quality health services: Planning guide. OMS.


En respuesta a DIANA MICHELLE VITERI SANDOVAL

Re: Pregunta 2

de FRANCISCO JAVIER VITERI BONILLA -
Saludos Diana.

Coincido con lo planteado por Diana en referente a la experiencia del paciente no debe limitarse a la percepción, sino convertirse en un insumo necesario para la mejora continua del sistema de gestión.

Es acertado que se destaque la importancia de recoger la voz del paciente mediante mecanismos como encuestas, entrevistas y análisis de quejas. Sin embargo, el verdadero valor no está solo en recolectar la información, sino en analizarlo, interpretarlo y convertirlo en decisiones concretas. Cuando la retroalimentación se integra en indicadores institucionales y se revisa en comités de calidad, la organización demuestra coherencia entre lo que escucha y lo que convierte.

También considero clave el enfoque participativo que se menciona, especialmente la inclusión del paciente y su familia en el diseño de los servicios. Esta práctica fortalece la confianza y mejora la adherencia terapéutica. Además, comparto su énfasis en la capacitación del personal en comunicación y trato humanizado.

Tal como señala el autor Donabedian, la calidad en salud debe evaluarse no solo por los resultados clínicos, sino también por la experiencia del paciente dentro del proceso de atención.

Bibliografía:
Donabedian, A. (1980). Explorations in quality assessment and monitoring: The definition of quality and approaches to its assessment. Health Administration Recuperado el 18 de febrero de 2026 de:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1072214/
En respuesta a DIANA MICHELLE VITERI SANDOVAL

Re: Pregunta 2

de VERóNICA RAQUEL ALARCóN MATAMOROS -
Estimado compañero,

Su aporte destaca de manera acertada la importancia de implementar mecanismos sistemáticos y medibles para valorar la experiencia del paciente. Coincido en que recoger la voz del usuario mediante encuestas, entrevistas y sistemas de quejas constituye un primer paso esencial; sin embargo, el verdadero impacto se logra cuando esa información se transforma en decisiones estratégicas y acciones de mejora concretas.

En este sentido, la ISO 7101:2023 refuerza que la experiencia del paciente debe integrarse al sistema de gestión de calidad como un elemento estructural y no solo como un requisito operativo. Ricaurte y Carpio (2025) señalan que la implementación efectiva de esta norma implica articular indicadores de desempeño, gestión de riesgos y mejora continua, asegurando que los datos obtenidos se analicen dentro de la gobernanza institucional y se traduzcan en planes de acción medibles.

Asimismo, considero relevante complementar su análisis con el enfoque de gestión del conocimiento planteado por Sellés, quien destaca que los sistemas de calidad solo son sostenibles cuando la organización convierte la información recopilada en aprendizaje organizacional. Esto implica cerrar el ciclo de retroalimentación, comunicar resultados al personal y al paciente, y fomentar una cultura donde la experiencia del usuario sea considerada insumo estratégico para la innovación y la seguridad.

Referencias

Ricaurte, A. I. G., & Carpio, J. L. G. (2025). Diseño de un plan de implementación de la norma ISO 7101:2023 para centros de salud. RECIAMUC, 9(2), 313–325.

Sellés, J. U. (s.f.). Gestión del conocimiento y sistema de calidad: Certificación según las Normas ISO.