pregunta 5

pregunta 5

by VERóNICA ALEJANDRINA REVELO NINABANDA -
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Para asegurar que las decisiones clínicas y organizacionales respeten la autonomía, preferencias y valores de los pacientes, conforme al Capítulo 8 de la ISO 7101:2023, implementaría las siguientes acciones clave:

  1. Aplicar la toma de decisiones compartida, garantizando que el paciente reciba información clara, comprensible y suficiente para decidir libremente.
  2. Fortalecer el consentimiento informado, asegurando que sea un proceso continuo y no solo un documento firmado.
  3. Incorporar la evaluación sistemática de la experiencia del paciente, utilizando herramientas válidas que integren componentes cualitativos y cuantitativos.
  4. Promover la alfabetización sanitaria, adaptando la comunicación al nivel cultural y educativo del usuario.
  5. Establecer mecanismos formales de participación, donde pacientes y cuidadores contribuyan al diseño y mejora de los servicios.
  6. Documentar las preferencias y valores del paciente en la historia clínica, garantizando su consideración en todo el proceso asistencial.

Estas acciones fortalecen la atención centrada en la persona, favorecen la equidad, mejoran la calidad asistencial y consolidan una cultura organizacional basada en el respeto a la dignidad humana.

Referencias.

International Organization for Standardization. (2023). ISO 7101:2023 Health care organizations. Quality management systems. Requirements. ISO.

World Health Organization. (2021). Global patient safety action plan 2021–2030: Towards eliminating avoidable harm in health care. WHO.

 


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Re: pregunta 5

by SHARON MERCEDES ALMACHE CAñIZARES -
Coincido con tu respuesta, las acciones señaladas cubren los elementos esenciales para que las decisiones clínicas y organizacionales respeten la autonomía y los valores de las personas. Implementar toma de decisiones compartida, fortalecer el consentimiento informado como proceso continuo y sistematizar la evaluación de la experiencia del paciente son medidas coherentes entre sí y con los principios de atención centrada en la persona; juntas crean un marco que obliga a los equipos a escuchar, informar y adaptar la atención según las preferencias individuales.
Apoyo especialmente la idea de adaptar la comunicación al nivel cultural y educativo del usuario y de promover la alfabetización en salud, porque sin una comunicación comprensible no hay verdadera autonomía. Sin embargo, es importante precisar cómo se operacionalizan estas acciones: definir contenidos mínimos de la información, formatos accesibles (visual, verbal, escrito) y criterios para evaluar la comprensión del paciente. Además, la capacitación del personal y la disponibilidad de materiales en idiomas locales o dialectos son condiciones necesarias para que la alfabetización sanitaria sea efectiva.
Apoyo la incorporación de herramientas mixtas (cualitativas y cuantitativas) para evaluar la experiencia del paciente, pero subrayo la necesidad de triangulación: combinar encuestas breves validadas con entrevistas en profundidad y revisión de registros clínicos para detectar discrepancias. Finalmente, estas acciones deben integrarse en indicadores medibles y en ciclos de mejora continua para demostrar impacto en procesos y resultados, no quedarse en buenas prácticas no evaluadas.
Avedis Donabedian, referente en evaluación de la calidad sanitaria, sostiene que la calidad debe analizarse en tres dimensiones —estructura, proceso y resultado— y que las intervenciones sobre la estructura (por ejemplo, formación y protocolos) deben evaluarse por su efecto en los procesos asistenciales y en los resultados para los pacientes. Esta perspectiva respalda la necesidad de combinar las acciones propuestas con indicadores y evaluación sistemática para verificar que respetan la autonomía y mejoran la experiencia y los resultados.
BIBLIOGRAFÍA:
– Donabedian, A. (1988). The quality of care: How can it be assessed? JAMA, 260(12), 1743–1748. https://doi.org/10.1001/jama.1988.03410120089033
– International Organization for Standardization. (2023). ISO 7101:2023 Sistemas de gestión de la calidad en organizaciones sanitarias. https://es.scribd.com/document/860714256/ISO-7101-2023-en-1-espan-ol
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Re: pregunta 5

by JENNIFER DAYANA CUASQUEN TUPUE -
Concuerdo con lo mencionado por la compañera Revelo V. (2026), el paciente tras solicitar ayuda en salud debe pasar por varias fases, la primera donde busca a un proveedor de salud mismo que trata de determinar las necesidades del paciente, normalmente este puede y debe ser participe en las decisiones clínicas. En la fase diagnostica se busca prevenir o aliviar las necesidades del paciente. Muchas veces los profesionales de salud tienen por supuesto que es lo que requiere el paciente, sin considerar que los pacientes pueden diferir en los resultados. Es por este motivo que el paciente debe participar activamente para garantizar el éxito del tratamiento y el personal debe proporcionar información completa y adecuada a cada paciente, para que se puedan observar avances en los procesos diagnósticos o de tratamiento. Los pacientes deben conocer lo que esta afectando a su salud física o emocional, aun cuando la condición va más allá del alivio médico. La información no debe ser tomada solo como un medio para lograr otro fin, informar al paciente forma parte del respeto a su dignidad.

Referencias

Beca, J. (2017). La autonomía del paciente en la práctica clínica. Scielo. https://doi.org/http://dx.doi.org/10.4067/S0717-73482017000400269

Institute of Medicine of the National Academies. (2006). Improving the Quality of Health Care for Mental and Substance-Use Conditions: Quality Chasm Series. National Library of Medicine. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK19830/pdf/Bookshelf_NBK19830.pdf