El planteamiento transdiagnóstico en salud mental propone comprender los trastornos psicológicos a partir de procesos comunes, en lugar de centrarse únicamente en diagnósticos específicos. Este enfoque es especialmente relevante en psicooncología, debido a la frecuente comorbilidad entre ansiedad, depresión y problemas de adaptación en pacientes con cáncer.
Entre sus principales ventajas destaca el abordaje integral de factores compartidos como la regulación emocional, la intolerancia a la incertidumbre y los estilos de afrontamiento, lo que permite intervenciones más eficaces y optimiza el tiempo terapéutico. Además, ofrece mayor flexibilidad clínica, facilitando la adaptación del tratamiento a las necesidades cambiantes del paciente a lo largo del proceso oncológico.
Asimismo, contribuye a la prevención y promoción del bienestar emocional, fortaleciendo la resiliencia y los recursos de afrontamiento desde etapas tempranas. En este sentido, el enfoque transdiagnóstico favorece una atención centrada en la persona, accesible y costo-efectiva.
En conclusión, este modelo aporta beneficios significativos en los cuidados en salud mental y en psicooncología, al promover intervenciones integrales, flexibles y basadas en procesos psicológicos comunes.
Bibliografía
Barlow, D. H., Allen, L. B., & Choate, M. L. (2004). Toward a unified treatment for emotional disorders. Behavior Therapy, 35(2), 205–230.
Harvey, A. G., Watkins, E., Mansell, W., & Shafran, R. (2004). Cognitive behavioural processes across psychological disorders: A transdiagnostic approach to research and treatment. Oxford University Press.