¿Qué desafíos identifica para lograr el cumplimiento sostenido del objetivo relacionado con la identificación correcta del paciente en su institución?
Lograr que la identificación del paciente sea un proceso infalible y sostenido en nuestras instituciones enfrenta barreras que van más allá de un simple brazalete. Desde mi perspectiva, los desafíos principales son:
La "Familiaridad" y el Exceso de Confianza: En centros de atención crónica o de larga estancia, el personal tiende a confiar en su memoria porque "ya conoce al paciente". Este exceso de confianza hace que se omitan los dos identificadores verbales obligatorios (nombre completo y número de cédula), aumentando el riesgo ante pacientes con nombres similares o hermanos con el mismo apellido (Ministerio de Salud Pública [MSP], 2021).
Saturación y Carga Laboral: En el contexto de los servicios de salud ecuatorianos, la alta demanda y la escasez de personal generan "fatiga de procesos". Cuando un profesional está agotado, los protocolos de seguridad se perciben como obstáculos burocráticos y no como barreras de defensa, lo que facilita el error por omisión (Beltrán-Salazar, 2015).
Brechas en la Cultura de Seguridad y Tecnología: No todas las instituciones cuentan con sistemas automatizados, como códigos de barras. Depender exclusivamente del factor humano sin una cultura organizacional que castigue el silencio y premie el reporte de "casi-errores" hace que las fallas de identificación se vuelvan invisibles hasta que ocurre un evento adverso (Joint Commission Resources, 2018).
Barreras de Comunicación: En un país diverso como el nuestro, las dificultades idiomáticas o el bajo nivel de instrucción de algunos pacientes complican la verificación activa. Si el paciente no entiende por qué le preguntamos su nombre diez veces al día, puede dar respuestas erróneas por simple compromiso o confusión.
El desafío no es solo poner una pulsera, sino lograr que cada miembro del equipo desde admisiones hasta farmacia entienda que la identificación es un acto de cuidado y no un trámite.
En sus instituciones, ¿creen que el principal problema es la falta de insumos (brazaletes, tecnología) o es la resistencia del personal a cambiar el "yo ya lo conozco" por el protocolo oficial?
Bibliografía:
Beltrán-Salazar, O. A. (2015). La empatía en el cuidado de enfermería. Revista Universidad y Salud, 17(2), 213-224.
Joint Commission Resources. (2018). Estrategias para la seguridad del paciente. Ediciones de la Salud.
Ministerio de Salud Pública del Ecuador. (2021). Manual de Seguridad del Paciente: Prácticas Seguras Administrativas y Asistenciales. Quito, Ecuador: MSP.