¿Qué buenas prácticas se podrían implementar para mejorar el cumplimiento del objetivo sobre el uso seguro de medicamentos?
Desde mi perspectiva, el uso seguro de medicamentos no depende únicamente del conocimiento farmacológico del profesional, sino de la solidez del sistema que rodea todo el proceso de prescripción, dispensación, administración y monitoreo. Cuando ocurren errores, generalmente no son producto de una sola falla individual, sino de brechas en los procesos.
Una primera buena práctica clave es la estandarización de protocolos y doble verificación sistemática, especialmente en medicamentos de alto riesgo. La aplicación rigurosa de los “correctos” (paciente correcto, medicamento correcto, dosis correcta, vía correcta y hora correcta) debe integrarse como parte de la cultura institucional y no como un simple recordatorio teórico. La Joint Commission International establece dentro de sus Objetivos Internacionales de Seguridad del Paciente la necesidad de identificar y manejar adecuadamente los medicamentos de alto riesgo como eje prioritario en los procesos de acreditación.
En segundo lugar, considero fundamental fortalecer la prescripción electrónica con sistemas de alerta clínica. La digitalización, cuando está bien implementada, reduce errores asociados a ilegibilidad, interacciones farmacológicas y duplicidades terapéuticas. La evidencia demuestra que los sistemas de apoyo a la decisión clínica disminuyen eventos adversos prevenibles, siempre que estén acompañados de capacitación continua y auditoría interna (Institute of Medicine, 2001).
Otra práctica relevante es promover la conciliación de medicamentos en los puntos de transición asistencial, especialmente en ingresos hospitalarios y altas médicas. Muchas reacciones adversas ocurren por omisión o duplicación de fármacos cuando el paciente cambia de nivel de atención. Implementar listas estandarizadas y verificar con el paciente o su familia fortalece la seguridad y la corresponsabilidad.
Asimismo, es indispensable consolidar una cultura no punitiva de reporte de errores y cuasi fallos. La Organización Mundial de la Salud enfatiza que los sistemas seguros son aquellos que aprenden de los errores, no los ocultan. Cuando el personal se siente respaldado para reportar incidentes, la institución puede analizar causas raíz y rediseñar procesos preventivamente (OMS, 2019).
Finalmente, incluir al paciente como actor activo del proceso, educándolo sobre su tratamiento, posibles efectos secundarios y esquema terapéutico,refuerza la última barrera de seguridad. Un paciente informado es un aliado estratégico en la prevención de eventos adversos.
En síntesis, mejorar el cumplimiento del objetivo sobre el uso seguro de medicamentos requiere combinar estandarización, tecnología, cultura organizacional y participación del paciente. No se trata solo de cumplir un requisito de acreditación, sino de consolidar un sistema que minimice riesgos y garantice una atención verdaderamente segura.
Bibliografía
Institute of Medicine. (2001). Crossing the quality chasm: A new health system for the 21st century. National Academies Press.
Joint Commission International. (2023). Joint Commission International accreditation standards for hospitals (7th ed.). Joint Commission International.
Organización Mundial de la Salud. (2019). Medication safety in transitions of care. WHO.