Pregunta 2

Pregunta 2

de CRISTOPHER ALEXANDER PARRALES MERCHáN -
Número de respuestas: 5

La participación de actores clave como profesional de salud, gestores o pacientes, puede contribuir significativamente a fortalecer la implementación de la Evaluación de Tecnologías en Salud (ETES) en el Ecuador. Cuando estos grupos intervienen en los procesos de análisis y selección de tecnologías sanitarias, se logra integrar no solo la evidencia científica disponible, sino también la experiencia clínica, las necesidades reales de los usuarios y las condicientes organizativas del sistema de salud. Este enfoque permite que las decisiones relacionadas con la adopción o priorización de tecnologías sean mas adecuadas para el contexto sanitario y facilita su aplicación en la práctica. Además, la evaluación de tecnologías sanitarias tiene precisamente como finalidad aportar información basada en evidencia para apoyar la toma de decisiones en los sistemas de salud y orientar el uso apropiado de las tecnologías por parte de profesionales y pacientes (Paz – Valinas, 2024).

Por otra parte, diversos estudios indican que la incorporación de la ciudadanía y de diferentes actores del sistema sanitario en los procesos de evaluación contribuye a mejorar la legitimidad, la transparencia y la aceptación de las decisiones en salud. La participación social permite considerar aspectos éticos, sociales y organizativos que muchas veces no se identifican únicamente desde el análisis técnico, lo que ayuda a establecer prioridades mas acordes con las necesidades de la población y a identificar posibles barreras para la implementación de las tecnologías. En este sentido, integrar la perspectiva de pacientes, profesionales y gestores favorece que las decisiones derivadas de la ETES sean mas realistas y aplicables dentro del sistema sanitario (Freile Gutiérrez, 2014)

 

Bibliografía

Freile-Gutiérrez, Berenice. (2014). Citizen participation in the context of health technology assessment. Revista médica de Chile, 142(Suppl. 1), 27-32. https://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872014001300005

Paz-Valiñas, Lucinda. (2024). Evaluación de tecnologías sanitarias. Contribuyendo al incremento de la calidad, equidad y eficiencia en el Sistema Nacional de Salud. Nutrición Hospitalaria, 41(spe4), 4-9. https://dx.doi.org/10.20960/nh.05763


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Re: Pregunta 2

de VANESSA VIRGINIA FLORES PERERO -
Estimado Christopher,

Tu análisis resalta de manera acertada la importancia de la participación de múltiples actores en los procesos de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (ETES). Coincido en que la integración de profesionales de salud, pacientes y gestores permite que las decisiones relacionadas con la incorporación de tecnologías sanitarias se basen no solo en la evidencia científica disponible, sino también en la realidad organizativa y social del sistema sanitario. Este enfoque multidisciplinario resulta especialmente relevante en contextos como el ecuatoriano, donde los recursos en salud deben priorizarse de manera eficiente para garantizar el acceso equitativo a intervenciones diagnósticas y terapéuticas.

Además, considero importante destacar que la participación de profesionales clínicos contribuye a identificar de manera más precisa las necesidades diagnósticas y terapéuticas dentro de la práctica diaria. Por ejemplo, en el ámbito del diagnóstico por imágenes, la evaluación de tecnologías debe considerar no solo la eficacia demostrada en estudios científicos, sino también la disponibilidad real de equipos, la capacitación del personal y los costos asociados. Desde la experiencia en centros médicos de atención ambulatoria, tecnologías como la ecografía representan una herramienta diagnóstica ampliamente utilizada por su accesibilidad, seguridad y utilidad clínica, lo que evidencia la necesidad de que las evaluaciones tecnológicas se adapten a las condiciones del sistema sanitario local.

De igual manera, la participación de los pacientes fortalece la legitimidad del proceso de evaluación al incorporar la perspectiva de quienes finalmente reciben la atención sanitaria. Tal como mencionas, esta inclusión permite considerar aspectos relacionados con la calidad de vida, la aceptabilidad de las intervenciones y las posibles barreras de acceso. Diversos organismos internacionales, como la Organización Panamericana de la Salud, destacan que la participación social dentro de la evaluación de tecnologías sanitarias mejora la transparencia y contribuye a que las decisiones sean más coherentes con las necesidades de la población.

En conclusión, la participación conjunta de profesionales de salud, pacientes y gestores no solo fortalece la calidad metodológica de las ETES, sino que también facilita su implementación dentro de los sistemas de salud. Integrar estas perspectivas permite que las decisiones sobre tecnologías sanitarias sean más pertinentes, sostenibles y alineadas con las necesidades reales de la población.

Referencias

Freile-Gutiérrez, B. (2014). Citizen participation in the context of health technology assessment. Revista Médica de Chile, 142(Suppl. 1), 27–32. https://doi.org/10.4067/S0034-98872014001300005
Paz-Valiñas, L. (2024). Evaluación de tecnologías sanitarias: Contribuyendo al incremento de la calidad, equidad y eficiencia en el sistema nacional de salud. Nutrición Hospitalaria, 41(spe4), 4–9. https://doi.org/10.20960/nh.05763
Organización Panamericana de la Salud. (2020). Evaluación de tecnologías sanitarias para la toma de decisiones en los sistemas de salud.
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Re: Pregunta 2

de SHARON MERCEDES ALMACHE CAñIZARES -
La integración temprana de profesionales de la salud en la definición de preguntas y en la interpretación de resultados mejora la selección de comparadores y desenlaces clínicos relevantes, lo que a su vez incrementa la aplicabilidad de las recomendaciones en entornos asistenciales concretos. Cuando los clínicos validan supuestos sobre la práctica real, se evitan recomendaciones teóricas que no pueden implementarse por limitaciones de recursos o flujos de trabajo locales. Esto reduce la brecha entre evidencia y práctica y acelera la incorporación segura de tecnologías.
La participación de pacientes y representantes de la comunidad aporta información sobre preferencias, tolerancia a riesgos y resultados que realmente importan (p. ej., calidad de vida, carga de cuidados). Incluir estas perspectivas en comités o consultas públicas aumenta la legitimidad y transparencia de las decisiones, disminuye la percepción de tecnocracia y facilita la comunicación de cambios en cobertura o protocolos. Estudios y guías internacionales muestran que procesos participativos bien diseñados mejoran la receptividad social y la adherencia a nuevas prácticas.
La implicación de gestores y responsables presupuestarios permite evaluar de forma realista el impacto económico y las necesidades logísticas (equipamiento, formación, mantenimiento). Cuando estos actores participan desde la priorización, se pueden diseñar planes de implementación escalonados y mecanismos de financiación que eviten interrupciones o sobrecostes inesperados. La validación administrativa temprana incrementa la probabilidad de asignación de recursos y reduce el tiempo entre recomendación y puesta en marcha.
Incluir múltiples actores favorece la identificación de lagunas de evidencia y la definición de preguntas de investigación más relevantes para el contexto local, lo que orienta futuras evaluaciones y estudios primarios. Además, la revisión externa por pares clínicos, gestores y pacientes contribuye a detectar sesgos de aplicabilidad y a mejorar la claridad de los resúmenes ejecutivos, facilitando la toma de decisiones informadas. Guías sobre participación en HTA (Health Technology Assesment) recomiendan procesos iterativos y formación para los participantes para maximizar el valor de su contribución.
Para que estos beneficios se materialicen en Ecuador conviene establecer protocolos claros de participación (roles, tiempos, compensaciones), capacitar a representantes de pacientes y profesionales en metodología HTA, y crear mecanismos de retroalimentación que documenten cómo las aportaciones influyeron en decisiones finales. Estos pasos aumentan la transparencia, la confianza y la efectividad de las ETES en contextos con recursos limitados.
BIBLIOGRAFÍA:
– Puñal‑Riobóo, J., Baños Álvarez, E., Varela Lema, L., Castillo Muñoz, M. A., Atienza Merino, G., Ubago Pérez, R., Triñanes Pego, Y., Molina López, T., & López García, M. (2016). Guía para la elaboración y adaptación de informes rápidos de evaluación de tecnologías sanitarias. Axencia Galega para a Xestión do Coñecemento en Saúde, Unidade de Asesoramento Científico‑Técnico (avalia‑t); Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
– World Health Organization. (n.d.). Health technology assessment (HTA). World Health Organization. Recuperado el 13 de marzo de 2026, de https://www.who.int/
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Re: Pregunta 2

de JUAN SEBASTIAN VEINTIMILLA AILLON -
Concuerdo con el compañero Parrales (2026), la participación activa de profesionales sanitarios, pacientes y gestores es fundamental para fortalecer la implementación de Evaluaciones de Tecnologías Sanitarias (ETES) en contextos como Ecuador, dado que contribuye a aumentar la relevancia local, la aceptación y la aplicabilidad de las recomendaciones (Moore et al., 2015). La implicación de los clínicos permite incorporar conocimiento práctico y contextual, optimizando la formulación de preguntas de investigación tipo PICO, la selección de comparadores y desenlaces significativos, y la identificación de factores organizativos que pueden condicionar la efectividad real de la tecnología evaluada (Guyatt et al., 2011). Su participación desde la fase de protocolo facilita la reducción de la brecha entre evidencia publicada y práctica clínica, favoreciendo la adopción de recomendaciones basadas en evidencia y disminuyendo resistencias al cambio (Grol & Grimshaw, 2003).La inclusión de pacientes y representantes de usuarios asegura que los resultados medidos y las prioridades reflejen aspectos de importancia real, como calidad de vida, aceptabilidad y carga de cuidados. Además, la voz del paciente permite priorizar desenlaces críticos, identificar barreras de uso y mejorar estrategias de comunicación y consentimiento, fortaleciendo la legitimidad social y la transparencia de las decisiones (Elwyn et al., 2012). Los gestores y decisores aportan perspectivas sobre viabilidad financiera, impacto organizativo y escalabilidad, contribuyendo a estimaciones realistas de presupuesto, planificación logística y necesidades de capacitación. Su involucramiento temprano también facilita la implementación rápida de recomendaciones cuando se confirma la coste-efectividad o necesidad de la tecnología (WHO, 2014).

BIBLIOGRAFIA
Grol, R., & Grimshaw, J. (2003). From best evidence to best practice: Effective implementation of change in patients’ care. The Lancet, 362(9391), 1225–1230. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(03)14546-1
Guyatt, G., Oxman, A. D., Vist, G., Kunz, R., Falck-Ytter, Y., Alonso-Coello, P., & Schünemann, H. (2011). GRADE: An emerging consensus on rating quality of evidence and strength of recommendations. BMJ, 336(7650), 924–926. https://doi.org/10.1136/bmj.39489.470347.AD
Kredo, T., Bernhardsson, S., Machingaidze, S., Young, T., Louw, Q., van der Westhuizen, L., ... & Volmink, J. (2016). Guide to clinical practice guidelines: The current state of play. International Journal of Evidence-Based Healthcare, 14(3), 161–168. https://doi.org/10.1097/XEB.0000000000000088
World Health Organization. (2014). Making choices in health: WHO guide to cost-effectiveness analysis. WHO Press.
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Re: Pregunta 2

de JESSICA KATIUSKA VERDUGA CAGUA -
Su análisis sobre la importancia de la participación de diferentes actores en los procesos de evaluación de tecnologías en Salud. Involucrar a profesionales de salud, gestores y pacientes permite que la toma de decisiones no se base únicamente en evidencia científica, sino también en la experiencia clínica, las necesidades de la población y la realidad del sistema sanitario.
En este sentido, la participación de los profesionales de salud es clave porque aportan conocimiento práctico sobre la efectividad y seguridad de las tecnologías en el contexto real de la atención. De igual manera, los gestores contribuyen con una visión relacionada con la planificación, la sostenibilidad financiera y la organización de los servicios de salud, lo que facilita que las decisiones sobre incorporación de tecnologías sean viables dentro del sistema. (Organización Panamericana de la Salud , 2018)
Por otro lado, la inclusión de pacientes y ciudadanía fortalece la legitimidad y transparencia del proceso. Cuando se consideran sus experiencias y expectativas, es más probable que las tecnologías evaluadas respondan a necesidades reales de la población. Además, la participación social permite identificar barreras culturales, organizativas o de acceso que podrían dificultar la implementación de una tecnología en la práctica clínica. (Freile , 2014)
Desde esta perspectiva, integrar a estos actores en la ETS contribuye a que las decisiones sean más contextualizadas, equitativas y aceptadas por el sistema de salud. Esto no solo mejora la calidad del proceso de evaluación, sino que también favorece la implementación efectiva de las tecnologías sanitarias y el fortalecimiento de políticas de salud basadas en evidencias.
Bibliografía
Freile , G. (2014). Participación social y gobernanza en los sistemas de salud de América Latina.Quito. Ministerio de Salud Pública del Ecuador/OPS.
Organización Panamericana de la Salud . (2018). Evaluación de tecnologías sanitarias:fundamentos y aplicaciones para la toma de decisiones en salud.Washington, D.C:OPS.
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Re: Pregunta 2

de PAMELA DAYANA ÑACATO CATUCUAGO -
Concuerdo con lo que menciona el compañero acerca de la importancia de involucrar a diferentes actores en la Evaluación de Tecnologías en Salud (ETES). La participación de profesionales de la salud, gestores y pacientes no solo enriquece el análisis técnico con experiencia práctica y evidencia científica, sino que también garantiza que las decisiones se adapten mejor a las necesidades reales de la población y a las condiciones del sistema de salud. Tal como menciona Paz-Valiñas (2024), la evaluación de tecnologías sanitarias tiene como fin proporcionar información basada en evidencia que apoye la toma de decisiones y oriente el uso adecuado de las tecnologías por parte de profesionales y pacientes. Sin este enfoque colaborativo, la implementación de nuevas tecnologías podría resultar limitada o poco efectiva en la práctica.
De la misma manera, la inclusión de la ciudadanía y otros actores del sistema sanitario fortalece la legitimidad y la transparencia d ellos procesos de evaluación. Freile-Gutiérrez (2014) destaca que la participación social permite considerar aspectos éticos, sociales y organizativos que muchas veces no se identifican únicamente desde el análisis técnico, ayudando a establecer prioridades más acordes con las necesidades de la población.

Bibliografía:
Freile-Gutiérrez, B. (2014). Citizen participation in the context of health technology assessment. Revista Médica de Chile, 142(Suppl. 1), 27–32. https://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872014001300005
Paz-Valiñas, L. (2024). Evaluación de tecnologías sanitarias. Contribuyendo al incremento de la calidad, equidad y eficiencia en el Sistema Nacional de Salud. Nutrición Hospitalaria, 41(spe4), 4–9. https://dx.doi.org/10.20960/nh.05763