- Pregunta 1: ¿Cómo se diferencia la evidencia científica confiable de la desinformación en salud que circula por redes sociales y medios digitales?
La desinformación tiende a difundirse más rápidamente que la verdad en el ámbito de las redes sociales, debido a su carácter sensacionalista. La desinformación en salud, según lo indican Lazer y Swire-Thompson (2020), suele no ser transparente en cuanto a sus fuentes y metas; con frecuencia se presenta como "curas milagrosas" o teorías conspirativas que desafían el consenso científico sin ofrecer evidencia empírica. En cambio, la información de salud confiable es temporal (se renueva con nuevos descubrimientos), proviene de entidades con autoridad técnica y manifiesta claramente sus limitaciones y posibles conflictos de interés.
Por último, para distinguir entre las dos fuentes, es esencial utilizar criterios de alfabetización digital y mediática. La información científica confiable está disponible en bases de datos indexadas y portales institucionales que emplean un lenguaje técnico, pero exacto, evitando las generalizaciones precipitadas. En cambio, la infoxicación se distingue por una sobrecarga de datos fragmentados que, al no tener un marco contextual, ocultan las pruebas de calidad superior y ponen en peligro el hecho de que los profesionales sanitarios y los pacientes tomen decisiones informadas.
Referencias:
· Organización Mundial de la Salud. (2020, 2 de febrero). Gestión de la infodemia sobre la COVID-19: Promover comportamientos saludables y mitigar los daños derivados de la desinformación y la información errónea. https://www.who.int/es/news/item/02-02-2020-managing-the-covid-19-infodemic-promoting-healthy-behaviours-and-mitigating-the-harm-from-misinformation-and-disinformation
· Swire-Thompson, B., y Lazer, D. (2020). Public health and online misinformation: Challenges and opportunities. Annual Review of Public Health, 41, 433-451. https://doi.org/10.1146/annurev-publhealth-040119-094127