PREGUNTA 1

PREGUNTA 1

de JESSICA CRISTINA LUDEñA CHAMBA -
Número de respuestas: 0

  • Pregunta 1: ¿Cómo se diferencia la evidencia científica confiable de la desinformación en salud que circula por redes sociales y medios digitales?

La diferencia entre la evidencia científica fidedigna y la desinformación en el ecosistema digital actual es, además de un asunto de veracidad, una cuestión de seguridad pública. De acuerdo con la OMS (2020), estamos lidiando con una "infodemia", que es un exceso de información, a veces correcta y otras no, que se produce en el transcurso de una epidemia y complica que los individuos hallen fuentes confiables y asesoramiento seguro cuando lo requieren. La desinformación, a menudo, se basa en relatos personales, sesgos de confirmación y un lenguaje diseñado para provocar reacciones emocionales inmediatas; por otro lado, la evidencia científica se apoya en la rigurosidad metodológica, la revisión por pares y la posibilidad de reproducir los resultados.


La desinformación tiende a difundirse más rápidamente que la verdad en el ámbito de las redes sociales, debido a su carácter sensacionalista. La desinformación en salud, según lo indican Lazer y Swire-Thompson (2020), suele no ser transparente en cuanto a sus fuentes y metas; con frecuencia se presenta como "curas milagrosas" o teorías conspirativas que desafían el consenso científico sin ofrecer evidencia empírica. En cambio, la información de salud confiable es temporal (se renueva con nuevos descubrimientos), proviene de entidades con autoridad técnica y manifiesta claramente sus limitaciones y posibles conflictos de interés.


Por último, para distinguir entre las dos fuentes, es esencial utilizar criterios de alfabetización digital y mediática. La información científica confiable está disponible en bases de datos indexadas y portales institucionales que emplean un lenguaje técnico, pero exacto, evitando las generalizaciones precipitadas. En cambio, la infoxicación se distingue por una sobrecarga de datos fragmentados que, al no tener un marco contextual, ocultan las pruebas de calidad superior y ponen en peligro el hecho de que los profesionales sanitarios y los pacientes tomen decisiones informadas.

Referencias:

·        Organización Mundial de la Salud. (2020, 2 de febrero). Gestión de la infodemia sobre la COVID-19: Promover comportamientos saludables y mitigar los daños derivados de la desinformación y la información errónea. https://www.who.int/es/news/item/02-02-2020-managing-the-covid-19-infodemic-promoting-healthy-behaviours-and-mitigating-the-harm-from-misinformation-and-disinformation

·        Swire-Thompson, B., y Lazer, D. (2020). Public health and online misinformation: Challenges and opportunities. Annual Review of Public Health, 41, 433-451. https://doi.org/10.1146/annurev-publhealth-040119-094127