El aporte presentado es pertinente, ya que reconoce que la adaptación de guías de práctica clínica (GPC) internacionales constituye una estrategia costo-efectiva para optimizar la toma de decisiones en salud y reducir la duplicación de esfuerzos. En particular, el uso del enfoque GRADE-ADOLOPMENT resulta relevante para países como Ecuador, debido a que permite integrar evidencia de alta calidad con factores contextuales como disponibilidad de recursos, equidad y aceptabilidad social, fortaleciendo así la pertinencia de las recomendaciones (Schünemann et al., 2017).
Asimismo, la propuesta de emplear marcos como DECIDE y realizar procesos de validación mediante grupos multidisciplinarios y el instrumento AGREE II contribuye a mejorar la transparencia, la calidad metodológica y la implementación efectiva de las guías. La literatura señala que la participación de múltiples actores y la evaluación sistemática de la calidad son elementos clave para favorecer la adopción de recomendaciones basadas en evidencia en los sistemas de salud (Brouwers et al., 2016).
No obstante, es importante considerar que la adaptación de GPC también requiere fortalecer la gobernanza sanitaria, los sistemas de información y las capacidades técnicas locales, ya que sin estos componentes persiste el riesgo de que las recomendaciones no se implementen adecuadamente. En este sentido, la Evaluación de Tecnologías Sanitarias y los marcos EtD complementan estos procesos al facilitar decisiones más informadas y sostenibles.
Referencias
Brouwers, M. C., Kerkvliet, K., & Spithoff, K. (2016). The AGREE Reporting Checklist: A tool to improve reporting of clinical practice guidelines. BMJ, 352, i1152. https://doi.org/10.1136/bmj.i1152
Schünemann, H. J., Wiercioch, W., Etxeandia, I., et al. (2017). Guidelines 2.0: Systematic development of a comprehensive checklist for a successful guideline enterprise. CMAJ, 189(39), E1231–E1238. https://doi.org/10.1503/cmaj.161232
Asimismo, la propuesta de emplear marcos como DECIDE y realizar procesos de validación mediante grupos multidisciplinarios y el instrumento AGREE II contribuye a mejorar la transparencia, la calidad metodológica y la implementación efectiva de las guías. La literatura señala que la participación de múltiples actores y la evaluación sistemática de la calidad son elementos clave para favorecer la adopción de recomendaciones basadas en evidencia en los sistemas de salud (Brouwers et al., 2016).
No obstante, es importante considerar que la adaptación de GPC también requiere fortalecer la gobernanza sanitaria, los sistemas de información y las capacidades técnicas locales, ya que sin estos componentes persiste el riesgo de que las recomendaciones no se implementen adecuadamente. En este sentido, la Evaluación de Tecnologías Sanitarias y los marcos EtD complementan estos procesos al facilitar decisiones más informadas y sostenibles.
Referencias
Brouwers, M. C., Kerkvliet, K., & Spithoff, K. (2016). The AGREE Reporting Checklist: A tool to improve reporting of clinical practice guidelines. BMJ, 352, i1152. https://doi.org/10.1136/bmj.i1152
Schünemann, H. J., Wiercioch, W., Etxeandia, I., et al. (2017). Guidelines 2.0: Systematic development of a comprehensive checklist for a successful guideline enterprise. CMAJ, 189(39), E1231–E1238. https://doi.org/10.1503/cmaj.161232