Desde mi perspectiva, la segmentación de clientes constituye la premisa de mayor valor estratégico en el modelo de negocio, dado que determina la viabilidad real de cualquier iniciativa empresarial. Kotler y Keller (2012) argumentan que "la identificación precisa del mercado objetivo es el punto de partida para cualquier estrategia de marketing exitosa" (p. 216), principio perfectamente extrapolable al diseño de modelos de negocio. Sin un conocimiento exhaustivo del segmento al cual se dirige la empresa incluyendo características demográficas, psicográficas, comportamentales y necesidades latentes resulta imposible estructurar una propuesta de valor pertinente o seleccionar canales de distribución apropiados. Como señalan Blank y Dorf (2012), numerosos emprendimientos fracasan precisamente por asumir la existencia de clientes sin validar empíricamente dicha premisa en el mercado real. La segmentación adecuada permite, además, optimizar la asignación de recursos escasos y diseñar estrategias de monetización acordes con la disposición real de pago del público objetivo. En consecuencia, esta premisa no solamente orienta las decisiones operativas subsecuentes, sino que fundamenta la arquitectura completa del modelo, evitando el error frecuente de desarrollar soluciones en búsqueda de problemas inexistentes.
Referencias
Blank, S., & Dorf, B. (2012). The startup owner's manual: The step-by-step guide for building a great company. K&S Ranch.
Kotler, P., & Keller, K. L. (2012). Dirección de marketing (14ª ed.). Pearson Educación.