Iniciaré este foro destacando que la toma de decisiones gerenciales constituye el eje fundamental que determina si una organización logrará mantenerse a flote en los ámbitos financiero, económico y social, o por el contrario podría encaminarse hacia la quiebra. Es importante considerar que, en un país como el nuestro Ecuador, donde las leyes, reglamentos y políticas cambian de manera constante, estas variaciones influyen directamente en la rentabilidad, competitividad y planificación de las empresas, dichos cambios pueden generar incertidumbre y riesgos, pero también ofrecen oportunidades de adaptación e innovación que permiten sostener el crecimiento y la competitividad en el mercado.
De acuerdo con Paul Moody (1983), la toma de decisiones gerencial se debe contemplar como un proceso de circuito cerrado que empieza con estar consciente de que existe un problema, reconocer el problema y su definición, analizar las posibles alternativas para resolverlo, seleccionar la posible solución, implementar dicha decisión y la retroalimentación. Si bien es cierto que, se requiere conocer este proceso para la adecuada toma de decisiones, también es importante dejar claro que existen diferentes formas o métodos para tomar la decisión, que generalmente está vinculada con la mayor o menor importancia de dicha decisión.
Por esta razón, la empresa se configura como un entorno económico dinámico, sumado a los drásticos cambios del mercado mencionados en el primer párrafo, el propietario o gerente a través de decisiones estratégicas, debe ejercer sus funciones con el propósito de mitigar riesgos y conducir a la organización hacia el éxito.
En la toma de decisiones siempre
existe el riesgo. Una persona que no
quiere correr riesgo nunca tendrá
éxito como gerente. La diferencia
entre buenos y malos gerentes está
en tener el valor de aceptar la
responsabilidad de una decisión, sea
ésta buena o mala.
Bibliografía:
Moody, Paul E. Decision making: methods
for better decisions. New York. Mc. GrawHill. 1983.