Errores frecuentes en la evaluación nutricional pediátrica: ¿Cómo afectan el diagnóstico y manejo clínico?

Errores frecuentes en la evaluación nutricional pediátrica: ¿Cómo afectan el diagnóstico y manejo clínico?

de JAZMIN KARINA FARINANGO BALSECA -
Número de respuestas: 2

Hay que reconocer que es responsabilidad del cuidador proporcionar una nutrición adecuada a los niños, mientras que el personal de salud son un apoyo para brindar una guía de objetivos y límites de una nutrición adecuada.

La desnutrición comúnmente se representa con un retraso en el desarrollo de los niños más pequeños y la negligencia nutricional contribuye a esta desnutrición.

El primer error en la evaluación nutricional clínica es no abordar todos los componentes de esta: historia clínica centrada en la nutrición, evaluación de la ingesta, examen físico, antropometría, laboratorio. Los componentes permiten detectar situaciones de riesgo nutricional, sus posibles causas y valorar inseguridad alimentaria; por ejemplo, sino se valora aspectos socioambientales se corre el riesgo de no reconocer una negligencia nutricional por parte de los cuidadores.

Por otro lado, si no hay una evaluación correcta de la ingesta hay riesgo de no detectar deficiencia por micronutrientes y no se logra abordar el problema a través de educación nutricional adecuada o una vez mas podríamos omitir un caso de negligencia nutricional por parte de los cuidadores.

Otras características que son un error al no detectar en los pacientes pediátricos y que pueden afectar a su diagnóstico y al manejo clínico:

·         Mala práctica antropométrica que puede subestimar o sobreestimar resultados relacionados a la composición corporal, así como a su nivel de desarrollo.

·         Mala interpretación de las curvas de crecimiento o usar curvas no recomendadas por el ministerio de salud pública del Ecuador o por la OMS.  

·         Omitir pruebas de laboratorio en la enfermedad o mala interpretación de los cambios físicos o incluso no considerarlos.

Cabe mencionar que los niños lactantes son los más vulnerables por lo que son los que más atención necesitan. Detectar cambios en la progresión es lo permite que reciban una intervención nutricional adecuada y oportuna.

 

Bibliografía: 

Sosa, P., Desantadina, M. V., Zonis, L., & Fernández, A. (2024). Evaluación nutricional: Una oportunidad para intervenir cuando la progresión pondoestatural no es la adecuada. Actualización en Nutrición, 25(4), 103–110.


En respuesta a JAZMIN KARINA FARINANGO BALSECA

Re: Errores frecuentes en la evaluación nutricional pediátrica: ¿Cómo afectan el diagnóstico y manejo clínico?

de SANDRA MATILDE ANDRADE MUñOZ -
Dentro de los errores que ocurren en la valoración nutricional integral se encuentra el registro de indicadores con criterios distintos de los dados por la Organización Mundial de la Salud, además de la valoración de los indicadores antropométricos en forma de percentiles y no en desviación estándar (Torres & Camacho, 2021). Muchas veces tampoco se hace un comparativo con mediciones anteriores y esto es importante para saber la tendencia en la ganancia de peso y crecimiento. Esto es importante para que no pase por inadvertido cualquier estado de riesgo y o déficit nutricional (Demarest, 2021). En el ámbito bioquímico es común utilizar a la albúmina como marcador nutricional, sin embargo esta puede alterarse por procesos inflamatorios de una enfermedad aguda, dando errores diagnósticos y tratamientos inadecuados. Es por lo que debe integrarse este parámetro con parte del contexto y valorar junto con la parte clínica y nutricional, y no tomárselo como indicador diagnóstico definitivo unitario (Demarest, 2021) (Hernández, y otros, 2021). Otro error frecuente es no darle mucha importancia a la alimentación que ha llevado previamente el paciente. La alimentación previa nos revela si el niño ha recibido la energía y nutrientes necesarios para su crecimiento, su desarrollo y mantener saludable su inmunidad. Al subestimar la alimentación se pasa desapercibido riesgos nutricionales y se retrasa las intervenciones nutricias (Schuldberg, 2021). Esto está relacionado al síndrome de realimentación, situación que involucra alteraciones metabólicas y electrolíticas con gran mortalidad por alteración principalmente de potasio, magnesio y fósforo. Para esto es necesario correlacionar exámenes bioquímicos y valoración clínica y dietética, pues dependiendo de esto se dará un soporte oportuno para evitar sus complicaciones (Ros et al, 2017). Es importante hacer una valoración integral antropométrica, bioquímica, clínica y dietética para así poder estudiar de forma integral todos los ámbitos que puedan afectar la nutrición de un niño.
Referencias
Demarest, M. (2021). Clínica: valoración bioquímica, física y funcional. En J. Raymond, & K. Morrow, Krause. Mahan. Dietoterapia (págs. 57-74). Madrid: Elsevier.
Hernández, A., Camacho, E., Campillo, J., Zayas, M., Aznar, M., & Camacho, M. (2021). Estudio de utilización de albúmina en pacientes no críticos en un hospital de tercer nivel. Rev. OFIL, 155-159. doi:10.4321/s1699-714x2021000200008
Ros, I., Rivero de la Rosa, M., López, E., & Moráis, A. (2017). Síndrome de realimentación en pediatría: clínica, diagnóstico, prevención y tratamiento. Acta Pediatrica, 159-163. Obtenido de https://pesquisa.bvsalud.org/portal/resource/pt/ibc-168566
Schuldberg, J. (2021). Evaluación de la ingesta alimentaria. En D. Setton, & A. Fernández, Nutrición en Pediatría: Bases para la práctica clínica enniños sanos y enfermos (págs. 44-51). Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Panamericana.
Torres, F., & Camacho, N. (2021). Estudio comparativo de las curvas de crecimiento NCHS y OMS en la evaluación del estado nutricional en niños menores de 5 años. Revista Venezolana de Endocrinología y Metabolismo, 149-161. Obtenido de https://www.redalyc.org/journal/3755/375569375004/html/
En respuesta a SANDRA MATILDE ANDRADE MUñOZ

Re: Errores frecuentes en la evaluación nutricional pediátrica: ¿Cómo afectan el diagnóstico y manejo clínico?

de GUADALUPE CAROLINA PAZMIñO BARRE -
Estimada Jazmin:

Tu análisis es muy concreto, se debe integrar adecuadamente los componentes A-B-C-D para evitar errores diagnósticos y realizar un plan nutricional seguro, eficaz y adaptado al niño, adicional el sistema de Salud debe mantener métodos donde se aplique en todas la instituciones de Salud adecuado manejo basados en manuales o protocolos o guías clínicas parase integra ABCD e incrementar capacitaciones al personal cada 6–12 meses en los mismos el uso de herramientas de tamizaje al ingreso de hospitalización.

BIBLIOGRAFIA:
Lee, R. D., & Nieman, D. C. (2013). Nutritional assessment (6th ed.). McGraw-Hill.
Huysentruyt, K., Alliet, P., Muyshont, L., Rossignol, R., Devreker, T., & De Schepper, J. (2013). The Struggle of diagnosing protein-energy malnutrition in children: An update on current issues and the way forward. European Journal of Pediatrics, 172(6), 739–747. https://doi.org/10.1007/s00431-013-1951-y
United Nations Children's Fund. (2021). Infant and young child feeding: Indicators and measurement guidance. UNICEF.