El control de gestión en la empresa donde laboro se ha basado únicamente en la comparación entre lo presupuestado y lo ejecutado, esta práctica ha generado información incorrecta, ya que en algunas áreas se evidencia que se encuentran dentro del presupuesto planificado, cuando en realidad el resultado es erróneo.
Ante esta situación, es necesario implementar acciones de mejora y realizar una correcta comparación entre el presupuesto planificado y los criterios de asignación del presupuesto real. En este contexto, los costos variables deben evaluarse mediante un presupuesto flexible, lo que permitirá obtener un resultado más preciso sobre si el área realmente se encuentra dentro del presupuesto planificado o si lo ha sobrepasado.
Igual un incremento en las ventas no necesariamente implica una mayor rentabilidad, ya que las ventas pueden aumentar sin que ello se traduzca en utilidades. Por este motivo, se debe verificar si los costos indirectos están correctamente distribuidos y si la empresa está generando un margen de contribución suficiente para cubrir los costos fijos.
El apalancamiento financiero ha aumentado debido a que los costos han superado lo presupuestado y mi margen de contribución no ha podido cubrir mis costos fijos, por es fundamental generar alternativas de control e identificar las áreas críticas que están originando gastos superiores a los planificados.
“El control de gestión en sentido amplio, que abarcaría todas aquellas funciones dentro y fuera de la empresa, cuyo fin sea controlar su marcha en diferentes vertientes. Auditorías financieras, inspecciones fiscales, auditorías de calidad, etc., son todas ellas actuaciones para controlar la gestión de la empresa” (Catalina Lapuente, 2011, p. 3).
Referencias
Javier Catalina Lapuente (2011). Planificación y Control de
Gestión