A partir del análisis del apalancamiento operativo y financiero, una oportunidad de mejora para la empresa es incorporar estos indicadores de forma sistemática en la toma de decisiones de precios. Actualmente, muchas decisiones se basan principalmente en la intuición del mercado o en la necesidad de aumentar ventas, sin medir previamente el impacto en el margen de contribución y la utilidad operacional.
Otra mejora importante es evaluar la elasticidad de la demanda antes de aplicar descuentos o aumentos de precio, asegurando que los cambios generen el volumen necesario para mantener o mejorar la rentabilidad. Asimismo, resulta clave monitorear el nivel de costos fijos, ya que un alto apalancamiento operativo incrementa el riesgo y vuelve más sensible la utilidad ante variaciones en las ventas.
En conjunto, fortalecer el análisis financiero previo permitiría aplicar estrategias de precios más controladas, rentables y alineadas con el nivel de riesgo que la empresa puede asumir.
Referencia:
Gamboa. F. 2025, Diapositiva de la 4 – 21.