¿Cuáles son los criterio para determinar tolerancia al soporte nutricional del paciente crítico pediátrico?
Se define como tolerancia al soporte nutricional enteral (NE) a la capacidad del paciente para poder recibir nutrientes, digerirlos y absorberlos sin que cause complicaciones, sean generales o locales (gastrointestinales), que induzcan a la interrupción o modificación de la terapia nutricional (Raymond & Morrow, 2021). Para su evaluación existen signos clínicos que nos orientan a una buena tolerancia o fallo. Dentro de los criterios podemos citar a los síntomas/signos digestivos, cambios de hábitos evacuatorios, progresión de la NE y volumen gástrico residual (aunque este último es objeto de discusión algunos autores lo continúan citando (Eveleens, 2020).
Descripción de signos/síntomas de intolerancia al soporte nutricional (Eveleens, 2020) (Raymond & Morrow, 2021):
-Síntomas y signos digestivos: se refiere a náuseas, vómitos persistentes o vómitos > de 2 ocasione en las últimas 24 horas, distención abdominal, dolor abdominal. Todos ellos son indicadores directos de que existe alteración de la funcionalidad del tracto gastrointestinal, que refleja la necesidad de ajuste de volumen, velocidad de infusión o cambio de vía de soporte.
-Cambios en los hábitos evacuatorios: constipación o diarrea mayor a 4 veces con balance negativo en las últimas 24 horas. Puede desembocar en fallo de la absorción de líquidos y nutrientes, dando como consecuencia desequilibrio hidroelectrolítico.
-Síntomas relacionados con isquemia intestinal: dolor y/o distención abdominal, melena, hematoquecia.
-Progresión del volumen de NE administrado: esto revela la capacidad del paciente para alcanzar metas nutricionales establecidas. Si el avance es progresivo y no hay interferencias como signos de intolerancia, es buen signo. Se debe lograr al menos 2/3 de la meta nutricional en la primera semana y esto esta asociado como buena evolución clínica. Un progreso estancado indica una posible intolerancia.
-Volumen gástrico residual: >50% del volumen de nutrición enteral estipulado en las últimas 4 horas.
Es importante destacar que estos criterios deben de analizarse de manera individualizada tomando en cuenta las características del paciente como la edad, enfermedad de base, y su estado hemodinámico. Analizados de manera grupal e integrada permite dar un mejor enfoque para el monitoreo y ajuste del soporte nutricio en pacientes pediátricos críticos, es decir que no podemos tomar cada signo o síntoma como un marcadore negativo de manera individual y como parámetro aislado (como se hacia antes con el volumen de residuo gástrico), más bien debemos de integrar toda la información y valorar al paciente de manera multidisciplinaria.
Referencias:
Eveleens, R., Joosten, K., de Koning, B., Hulst, J., & Verbruggen, S. (2020). Definitions, predictors and outcomes of feeding intolerance in critically ill children: A systematic review. Clinical nutrition, 685–693. doi:10.1016/j.clnu.2019.03.026
Raymond, J., & Morrow, K. (2021). Krause. Mahan. Dietoterapia. Barcelona: Elsevier.