De la fabula de las mariposas se puede anotar como análisis el hecho de que el
oncólogo (o el personal de salud en esta área) debe realizar su intervención,
buscando ese equilibrio entre la frialdad del observador y la
autodestrucción del que se quema.
Esta fabula deja entrever 3 posiciones los cuales se pueden evidenciar en el trabajo no solo con pacientes oncologicos sino con todas las personas atendidas en los servicios de salud.
- La Posición 1 es la de la La Primera Mariposa (Solo se limitó a Observar): Representa al profesional puramente técnico. Ve la "luz", conoce el diagnóstico, pero no se acerca. Es el modelo biomédico tradicional: eficaz, pero en ocasiones apático.
- La posición 2 es la de la Mariposa misma que fue un poco mas alla que la primera sin llegar a los extremos (Empatía Equilibrada): Notamos que se acerca lo suficiente para entender el calor (en ocasiones el dolor de los pacientes), pero mantiene una distancia que le permite regresar y comunicar. Siente el roce del fuego, pero conserva su integridad para seguir ayudando. Benito, E., & Maté, J. (2014)
- La posicion 3 obviamente es la tercera Mariposa (El "Burnout" o quemada): Notamos que se funde con el objeto o va a los extremos. El profesional que desconoce la importancia de poner límites termina con lo que conocemos como Síndrome de Desgaste Profesional (Burnout). Halpern, J. (2001)
. Si el médico sufre igual que el paciente, pierde la capacidad objetiva de curar o acompañar.Maslach, C., & Jackson, S. E. (1981).
Para acotar mas informacion a esta fabulaa tenemos:
La Empatía Clínica vs. El Contagio Emocional, autores como Jodie Halpern sugieren que la implicación no debe ser "sentir lo que el otro siente" (contagio), sino una "curiosidad empática". El médico debe "entrar y salir" del mundo del paciente.
"La empatía clínica requiere una resonancia emocional que permita comprender el significado de la enfermedad para el paciente, sin perder la capacidad de juicio objetivo". — Jodie Halpern, "From Detached Concern to Empathy".
* Conclusión y Opinión
El profesional en la rama de la oncología sí debe implicarse, pero bajo la figura de la segunda mariposa. Debe dejarse "tocar" por la experiencia del paciente para entender su humanidad, pero debe tener la madurez emocional para retroceder y mantenerse en pie.
En psicooncología, la implicación con el paciente no es un interruptor (encendido/apagado), sino un subproceso (tomando en cuenta el proceso psicoterapeutico) que se ajusta según el paciente. Se requiere lo que los expertos llaman "Autocuidado del cuidador" para no terminar como la tercera mariposa, consumida por un fuego que no le pertenecía.
Fuentes Bibliograficas:
Halpern, J. (2001). From Detached Concern to Empathy: Humanizing Medical Practice. Oxford University Press.
Benito, E., & Maté, J. (2014). El acompañamiento espiritual en cuidados paliativos. Arán Ediciones.
Maslach, C., & Jackson, S. E. (1981). The measurement of experienced burnout. Journal of Organizational Behavior.
Fox, R. C. (1988). The Sociology of Medicine: A Participant Observer's View. Prentice Hall.