¿Más nutrición siempre es mejor?

¿Más nutrición siempre es mejor?

de PAULA ANDREA MORENO GUERRERO -
Número de respuestas: 2

Desde mi formación médica y el enfoque adquirido en la maestría de nutrición pediátrica, he comprendido que en el niño críticamente enfermo más nutrición no siempre equivale a mejor evolución clínica.


Durante la fase aguda de la enfermedad, el organismo entra en un estado de adaptación al estrés, con inflamación sistémica, resistencia a la insulina y un metabolismo predominantemente catabólico. En este contexto, aportar grandes cantidades de energía de forma temprana, especialmente a base de carbohidratos, puede resultar perjudicial y no necesariamente mejorar el pronóstico.


Un aspecto clave es entender la relación entre la fase metabólica y el aporte nutricional. En las primeras etapas, el objetivo no debe ser cubrir el 100 % de los requerimientos calóricos, sino evitar la sobrealimentación y adaptar el soporte de manera progresiva. En este escenario, la proteína adquiere un rol prioritario, ya que su aporte adecuado ayuda a limitar la pérdida de masa muscular y favorece la recuperación, incluso cuando el aporte calórico total es moderado.


La experiencia clínica muestra que una prescripción nutricional inadecuada puede generar complicaciones metabólicas, como hiperglucemia, sobrecarga hepática, aumento de la producción de CO₂ e infecciones asociadas. He observado pacientes pediátricos en UCI que, con la intención de prevenir la desnutrición, reciben aportes calóricos excesivos desde fases muy tempranas, lo que termina complicando su evolución clínica.


En conclusión, el soporte nutricional en el niño crítico debe ser individualizado y dinámico, basado en la fisiopatología y en la fase de la enfermedad. Más que “dar más nutrición”, el verdadero reto es dar la nutrición adecuada, en el momento oportuno, priorizando la proteína y evitando intervenciones que, aunque bien intencionadas, puedan resultar dañinas.


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Re: ¿Más nutrición siempre es mejor?

de EVELINA JACQUELIN VINCES GRACIA -
Estimada Paula, aportando a su excelente reflexión, me gustaría enfatizar dos conceptos que refuerzan por qué el exceso calórico es, en realidad, una agresión adicional para el paciente pediátrico:
1. La "Falla de Autofagia": La sobrealimentación temprana inhibe la autofagia, un mecanismo celular crítico para limpiar organelos dañados y bacterias durante la sepsis. Al bloquear este proceso con un exceso de nutrientes (especialmente glucosa e insulina), podemos estar prolongando la disfunción orgánica (Van Niekerk et al., 2015).
2. El Techo de Oxidación: El paciente crítico tiene un límite biológico para oxidar glucosa. Cuando superamos los 5-7 mg/kg/min en niños, el exceso no se utiliza para sanar, sino que se desvía a la lipogénesis de novo, incrementando la carga de CO2 y dificultando el destete ventilatorio, tal como usted mencionaba.
En mi experiencia, la transición hacia una nutrición trófica inicial, priorizando un aporte proteico de 1.5 a 3 g/kg/día (dependiendo de la edad y el grado de catabolismo) sin obsesionarnos con las calorías totales en los primeros 3 a 5 días, marca la diferencia en la reducción de días de estancia en UCIP.
Referencias bibliográficas
• Fivez, T., et al. (2016). Early versus Late Parenteral Nutrition in Critically Ill Children. New England Journal of Medicine, 374(12), 1111-1122. (Este estudio demostró que la restricción calórica temprana reduce la incidencia de infecciones nuevas).
• Mehta, N. M., et al. (2017). Guidelines for the Provision and Assessment of Nutrition Support Therapy in the Pediatric Critically Ill Patient. JPEN, 41(5), 706-742. (Establece la importancia de evitar el balance energético positivo excesivo en la fase aguda).
En respuesta a PAULA ANDREA MORENO GUERRERO

Re: ¿Más nutrición siempre es mejor?

de ANDRéS FABIAN VALENCIA VELASCO -
En fase aguda, el catabolismo reduce gasto energético; aporte >70% genera sobrealimentación con sustratos no utilizados (Mehta et al., 2011). En fase de recuperación, hipermetabolismo requiere incremento calórico progresivo, monitorizado por calorimetría indirecta (Veldscholte et al., 2020).
Proteína mantiene balance nitrogenado (1.5-2.5 g/kg/día), reduce pérdida muscular y mortalidad; calorías excesivas inhiben autofagia (Tume et al., 2020).
Riesgos incluyen hiperglucemia, resistencia insulínica, disfunción hepática y aumento de infecciones (Briassoulis et al., 2024).
En caso observado, niño con sepsis recibe 130% gasto en fase aguda, induce hiperglucemia y ventilación prolongada; ajuste a 60% con proteína priorizada resuelve en 48 horas (Wang et al., 2025).
Referencias
Briassoulis, G., Ilia, S., & Briassouli, E. (2024). Personalized nutrition in the pediatric ICU: Steering the shift from acute stress to metabolic recovery and rehabilitation. Nutrients, 16(20), 3523. https://doi.org/10.3390/nu16203523
Mehta, N. M., Bechard, L. J., Dolan, M., Ariagno, K., Jiang, H., & Duggan, C. (2011). Energy imbalance and the risk of overfeeding in critically ill children. Pediatric Critical Care Medicine, 12(4), 398–405. https://doi.org/10.1097/PCC.0b013e3181fe279c
Tume, L. N., Valla, F. V., Joosten, K., Jotterand Chaparro, C., Latten, L., Marino, L. V., Macleod, I., Moullet, C., Pathan, N., Rooze, S., van Rosmalen, J., & Verbruggen, S. C. A. T. (2020). Nutritional support for children during critical illness: European Society of Pediatric and Neonatal Intensive Care (ESPNIC) metabolism, endocrine and nutrition section position statement and clinical recommendations. Intensive Care Medicine, 46(3), 411–425. https://doi.org/10.1007/s00134-019-05922-5
Veldscholte, K., Joosten, K., & Jotterand Chaparro, C. (2020). Energy expenditure in critically ill children. Pediatric Medicine, 3, 17. https://doi.org/10.21037/pm-20-47
Wang, Y., Li, Y., Li, N., Li, Y., Li, H., & Zhang, D. (2025). Protective nutrition strategy in the acute phase of critical illness: Why, what and how to protect. Frontiers in Nutrition, 12, 1555311. https://doi.org/10.3389/fnut.2025.15553111,5s