El Valor Económico Agregado es un indicador financiero que permite determinar si una empresa crea valor por encima del costo de los recursos empleados. Para incrementar este indicador, la gestión empresarial debe enfocarse estratégicamente en sus componentes fundamentales:
Incremento de la utilidad operativa después de impuestos, mediante la mejora de la eficiencia operativa, el control de costos y la optimización de los procesos internos, lo que fortalece la rentabilidad sin aumentar el nivel de inversión. Stewart (2000) señala que la creación de valor se logra cuando la empresa obtiene rendimientos superiores al costo del capital empleado.
Optimización del capital invertido, a través de una administración eficiente de los activos y del capital de trabajo, evitando inversiones improductivas y mejorando el uso de los recursos financieros
Reducción del costo promedio ponderado de capital, mediante una estructura financiera adecuada que permita disminuir el costo del financiamiento y el riesgo asociado. Damodaran (2014) sostiene que una correcta gestión del costo de capital es fundamental para maximizar el valor económico de las empresas.
El incremento del Valor Económico Agregado requiere una gestión financiera integral orientada a mejorar la rentabilidad operativa, optimizar el uso del capital y reducir el costo de los recursos financieros, con el objetivo de asegurar una creación de valor sostenible.
Referencias (Normas APA 7.ª edición)
Damodaran, A. (2014). Finanzas corporativas: teoría y práctica (3.ª ed.). Pearson Educación.
Stewart, G. B. (2000). La búsqueda del valor: Valor Económico Agregado y la estrategia. Ediciones Gestión 2000.