Hola compañero
Es muy interesante el análisis que planteas, especialmente al diferenciar la gravedad del acto debido al uso de la violencia. Coincido plenamente contigo en que la necesidad económica no puede ser un justificativo para poner en riesgo la vida de terceros, pues, como bien mencionas, esto rompe el contrato social y vulnera derechos fundamentales que son la base de la convivencia.
Sin embargo, me gustaría profundizar en tu mención sobre la perspectiva utilitarista de Mill. Aunque planteas que un "utilitarista extremo" podría justificar un robo "limpio", considero que incluso bajo esa premisa la culpabilidad persiste. El utilitarismo de la regla sostiene que una acción es moralmente correcta si se ajusta a una regla cuya observancia general produce el mayor bien. Si se permitiera el robo (aun sin violencia), la inseguridad jurídica resultante disminuiría la felicidad general de la sociedad, por lo que el acto seguiría siendo injustificable (Mill, 2014).
Rescato y apoyo tu reflexión sobre las fallas estructurales del poder y la falta de oportunidades. No obstante, desde la perspectiva del acto moral, la complejidad del ser humano no exime la responsabilidad individual. Como ambos sostenemos, el sujeto es culpable porque, independientemente de las carencias del sistema, el individuo eligió una vía que invalida la integridad del prójimo. La moralidad no solo juzga la intención, sino la rectitud de los medios elegidos.
Bibliografía:
Mill, J. S. (2014). El utilitarismo (E. Guisán, Trad.). Madrid: Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1863).
Aquino, T. (2001). Suma de Teología. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos. (Obra original publicada en 1265-1274).
Es muy interesante el análisis que planteas, especialmente al diferenciar la gravedad del acto debido al uso de la violencia. Coincido plenamente contigo en que la necesidad económica no puede ser un justificativo para poner en riesgo la vida de terceros, pues, como bien mencionas, esto rompe el contrato social y vulnera derechos fundamentales que son la base de la convivencia.
Sin embargo, me gustaría profundizar en tu mención sobre la perspectiva utilitarista de Mill. Aunque planteas que un "utilitarista extremo" podría justificar un robo "limpio", considero que incluso bajo esa premisa la culpabilidad persiste. El utilitarismo de la regla sostiene que una acción es moralmente correcta si se ajusta a una regla cuya observancia general produce el mayor bien. Si se permitiera el robo (aun sin violencia), la inseguridad jurídica resultante disminuiría la felicidad general de la sociedad, por lo que el acto seguiría siendo injustificable (Mill, 2014).
Rescato y apoyo tu reflexión sobre las fallas estructurales del poder y la falta de oportunidades. No obstante, desde la perspectiva del acto moral, la complejidad del ser humano no exime la responsabilidad individual. Como ambos sostenemos, el sujeto es culpable porque, independientemente de las carencias del sistema, el individuo eligió una vía que invalida la integridad del prójimo. La moralidad no solo juzga la intención, sino la rectitud de los medios elegidos.
Bibliografía:
Mill, J. S. (2014). El utilitarismo (E. Guisán, Trad.). Madrid: Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1863).
Aquino, T. (2001). Suma de Teología. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos. (Obra original publicada en 1265-1274).