Comparto tu análisis respecto a que el cuadro de Clara se ajusta adecuadamente a un Trastorno Adaptativo mixto con ansiedad y estado de ánimo depresivo, especialmente por la clara relación entre la sintomatología y el estresor identificable, que en este caso es el diagnóstico y tratamiento del tumor cerebral. Coincido también en que los síntomas emocionales, cognitivos y conductuales que describes —ánimo deprimido, desesperanza, ansiedad ante los controles médicos, aislamiento social y deterioro funcional— reflejan una reacción de adaptación frente a una enfermedad grave.
En relación con el diagnóstico diferencial, me parece acertada tu explicación de por qué no corresponde a Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) ni a Trastorno por Estrés Agudo (TEA), ya que no se evidencian síntomas nucleares como reexperimentación del evento traumático, evitación persistente o síntomas disociativos, que son característicos de estos trastornos (American Psychiatric Association, 2022).
Como aporte complementario, considero que además de la psicoeducación y el trabajo en regulación emocional, podría ser útil incluir intervenciones centradas en el fortalecimiento del apoyo social y la elaboración del significado de la enfermedad, ya que en pacientes oncológicos la percepción de apoyo y la posibilidad de integrar la experiencia dentro de su historia vital se asocian con mejor adaptación psicológica y menor riesgo de psicopatología (Holland et al., 2015).
En este sentido, promover espacios de expresión emocional y reconstrucción narrativa de la experiencia también podría favorecer procesos de crecimiento postraumático, permitiendo que la paciente identifique recursos personales y nuevos sentidos en su trayectoria vital.
Referencia
American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed., text rev.; DSM-5-TR). American Psychiatric Publishing.
En relación con el diagnóstico diferencial, me parece acertada tu explicación de por qué no corresponde a Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) ni a Trastorno por Estrés Agudo (TEA), ya que no se evidencian síntomas nucleares como reexperimentación del evento traumático, evitación persistente o síntomas disociativos, que son característicos de estos trastornos (American Psychiatric Association, 2022).
Como aporte complementario, considero que además de la psicoeducación y el trabajo en regulación emocional, podría ser útil incluir intervenciones centradas en el fortalecimiento del apoyo social y la elaboración del significado de la enfermedad, ya que en pacientes oncológicos la percepción de apoyo y la posibilidad de integrar la experiencia dentro de su historia vital se asocian con mejor adaptación psicológica y menor riesgo de psicopatología (Holland et al., 2015).
En este sentido, promover espacios de expresión emocional y reconstrucción narrativa de la experiencia también podría favorecer procesos de crecimiento postraumático, permitiendo que la paciente identifique recursos personales y nuevos sentidos en su trayectoria vital.
Referencia
American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed., text rev.; DSM-5-TR). American Psychiatric Publishing.