¿Cuál es la concepción ético-antropológica del personal de una organización o empresa?

¿Cuál es la concepción ético-antropológica del personal de una organización o empresa?

by ISAAC PATRICIO RODRíGUEZ LARGO -
Number of replies: 0

Desde la óptica de la ética y la antropología, la manera en que se entiende al personal dentro de una organización no puede limitarse a criterios de utilidad o productividad. Tradicionalmente, el trabajador ha sido considerado como una pieza del engranaje económico, valorado principalmente por su capacidad de generar resultados. Sin embargo, una reflexión ética exige reconocerlo como un sujeto, es decir, como una persona con dignidad, voluntad y responsabilidad sobre sus actos.

Definir al trabajador únicamente como “recurso humano” implica mirarlo como un medio para alcanzar objetivos empresariales. En cambio, la noción de talento humano pone el acento en sus capacidades, saberes y potencial de crecimiento, entendiendo que su aporte no se reduce a la ejecución de tareas, sino que también incluye valores, compromiso y proyecto de vida. En este sentido, la empresa no gestiona solo procesos, sino relaciones humanas orientadas a un fin común.

Por otra parte, el concepto de capital humano destaca el valor económico del conocimiento y la experiencia del personal, pero puede resultar insuficiente si se lo interpreta únicamente en términos de rentabilidad. Desde una perspectiva ética, es más apropiado concebir al trabajador como una persona que participa conscientemente en la organización, sin ser reducida a un objeto de administración. Esto supone fomentar la formación continua, el reconocimiento y la participación, evitando prácticas que transformen al individuo en un simple instrumento.

Las denominaciones “trabajador” o “empleado” describen la función laboral o el vínculo contractual, pero no abarcan la complejidad del ser humano dentro de la empresa. Por ello, adquiere relevancia la idea de desarrollo profesional, entendida como un proceso integral que incluye el perfeccionamiento técnico, el crecimiento personal y la consolidación de valores éticos.

En definitiva, la concepción ético-antropológica del personal en una organización debe basarse en un enfoque centrado en la persona, donde el individuo sea reconocido como un fin en sí mismo y no solo como un medio para producir. Esto implica abandonar una visión meramente instrumental y adoptar una perspectiva que priorice la dignidad humana, fortaleciendo el talento humano y promoviendo el desarrollo profesional como pilares de la gestión organizacional.


Referencias

Kant, I. (2002). Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Madrid: Tecnos.

Maslow, A. H. (1991). Motivación y personalidad. Madrid: Díaz de Santos.

Chiavenato, I. (2009). Gestión del talento humano. México: McGraw-Hill.

Cortina, A. (2003). Ética de la empresa. Madrid: Trotta.